EL ESTRECHO DE ORMUZ, EL VECINO DEL SUR Y OTRAS CURIOSIDADES OMANÍES

Ahora que estamos a vueltas con el conflicto de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz conviene entender la cuestión no tanto desde el ámbito geopolitico, que también, sino desde el plano geográfico, porque es manifiesto que si el estrecho no fuera tal el problema que tenemos actualmente no existiría, de hecho se llama geopolítica porque intervienen factores geográficos muy críticos. Puede parecer una perogrullada y lo es, pero resulta instructivo conocer algunos datos que abonan la especial singularidad de esa zona.

Yo no sé si, en mi caso, fue antes la gallina o el huevo, o lo que es lo mismo, si me gustaba antes la geografía o el derecho internacional público, asignatura esta última que hacía tanto las delicias de los aspirantes a letrados como arrasaba voluntades, dado que los exámenes eran en mi Facultad siempre orales, y ahí te retratabas, y a buen seguro que el miedo escénico impidió que más de uno superara aquello para los restos y tuviera que dejar la carrera. Yo creo que me gustó siempre la geografía y esa asignatura me dio una nueva perspectiva que yo no había albergado hasta ese momento.

En dicha asignatura se estudian institutos jurídicos tales como los de «las aguas internacionales» y «las aguas territoriales», algo muy a tener en cuenta en este conflicto. Según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, los países tienen soberanía hasta 12 millas náuticas (unos 22 km) desde su costa. El estrecho de Ormuz mide en su parte más angosta unos 33 km; lo curioso y desconozco si esto se ha comentado mucho o poco, sospecho que lo último, es que el estrecho va de norte a sur desde Irán a Omán, por así decirlo el estrecho no es de Irán en exclusiva. Obviamente si hacemos cuentas, las aguas territoriales de ambos países se solapan.

Una curiosidad más, en este estrecho la circulación marítima no puede llevarse a cabo a lo largo de esos 33 km, es entendible que la parte más cercana a la costa sea poco profunda, pero no, es que de esos 33 km apenas se pueden utilizar 3,2 que son lo que tienen una profundidad sin riesgo para el calado de los barcos que pasan por allí; dadas las dimensiones de los barcos de mercancías y petroleros que navegan se deduce que es un paso reducidísmo que provoca importantes cuellos de botella. Y esa franjita ¿está más cerca de Omán o de Irán?, pues nueva curiosidad, la franja está mucho más cerca de las costas omaníes, de tal forma que la misma ya ni pertenece a las aguas territoriales iraníes.

Ahora bien, la cuestión no es tanto la soberanía de esas aguas sino el riesgo, en una guerra donde todo el mundo se pasa las leyes por el forro, en esta y en todas, de que Irán pueda lanzar un bombazo al buque que incumpla el bloqueo, algo tan sencillo como tirar una piedra desde el mirador de un pantano, vas a acertar siempre. Por cierto que el estrecho de Ormuz pertenece a la provincia iraní de Hormozgán con capital en Bandar Abbás, en todo el epicentro del estrecho.

Porque hablando de leyes también es relevante recordar que existe el derecho de «paso en tránsito», que permite que los barcos del mundo crucen aguas territoriales de otros países siempre que lo hagan de forma rápida y sin amenazas, precisamente para que el comercio global no se detenga, algo que se está poniendo en tela de juicio, aquí no hay aguas internacionales, son aguas territoriales, por los cálculos que he comentado antes y, por tanto, ese paso en tránsito rige, el mismo que se pasan por el forro.

A Omán se la conoce como la «Suiza de Oriente Medio», pero no por su alto nivel de vida, que no lo tiene más que sus vecinos, y ahora lo comentaré, sino por su histórica postura de neutralidad, manteniendo relaciones cordiales con Irán (con quienes comparten el control del estrecho) y, al mismo tiempo, una alianza militar estratégica con Estados Unidos y el Reino Unido.

Omán odia el conflicto en su puerta, en una guerra como esta un eventual derrame de petróleo por un ataque, afectaría gravemente sus costas. Por eso, aunque los barcos pasen por sus aguas, Omán intenta no intervenir militarmente, dejando que la comunidad internacional lidie con las amenazas de Irán.

El estrecho de Ormuz es como la aduana del golfo Pérsico que, esto sí lo han comentado los medios de comunicación, es el origen del 20% del crudo mundial; el golfo es una de las grandes gasolineras del mundo. Por cierto que los superpetroleros salen del golfo por el estrecho de Ormuz, pero no vuelven vacíos, tienen que rellenarse con agua de mar hasta un 30 o 40% de su capacidad, porque necesitan peso para no estar huecos e inestables; esas aguas las cogen a mansalva en donde atracan y apenas se filtran, quizá a lo grueso, por lo que cuando sueltan esas aguas en las costas de Irak, por ejemplo, pueden generar problemas medioambientales ya que es posible que lleven consigo especies invasoras, lo cual creo que le preocupa cero a esos países.

Al hilo de todo lo anterior y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, o el Guadalquivir por Begíjar, si hay algo que nos llama la atención sobremanera a los que nos gusta la geografía es los enclaves y los exclaves. Un enclave es un territorio rodeado completamente por el territorio de otro país (Lesoto o el Vaticano, hablando de provincias el condado de Treviño que pertenece a Burgos y está dentro de Álava, o el no menos caso curioso de Bailén, en referencia a municipios, pues dentro de su término está Zocueca que pertenece administrativamente a Guarromán); y un exclave sería una parte de un país que está físicamente separada del cuerpo principal de su territorio por el territorio de uno o más países extranjeros, hay bastantes casos en la geografía mundial, y unos de ellos es Ceuta y Melilla, se trata de un exclave y no de un enclave como muchas veces utilizamos erróneamente.

Pues bien, la parte de Omán, porque es una parte, que da al estrecho de Ormuz es un exclave de Omán, la península de Musandam, si quisieras ir desde su capital Mascate a este territorio tendrías que atravesar unos 70 km de carreteras en territorio de los Emiratos Árabes Unidos. Esa península, o provincia con estatus especial, apenas representa un 0,6% del territorio nacional omaní, pero como ya se ha obviado aquí, con una importancia estratégica bestial.

Para rematar la faena, si se indaga en el mapa de Omán, este no es el único territorio «desgajado» de su parte principal, porque para ello tenemos uno de los rompecabezas geográficos más locos del mundo y es el distrito de Madha, otro exclave dentro de los Emiratos Árabes Unidos, para Emiratos Árabes sí es un enclave porque está dentro de su territorio. El distrito es de unos escuetos 75 km² (la misma extensión que el término municipal de Bailén) rodeado específicamente por los emiratos de Sharjah y Fujairah.

Y ahora es cuando, como se suele decir ahora, nos vuela la cabeza, dentro del territorio omaní de Madha, hay un pequeño pueblo llamado Nahwa, ¡que pertenece a los Emiratos Árabes Unidos!Nahwa es un contra-enclave (o enclave de segundo orden), un lío. O sea, entras en los Emiratos, luego cruzas una frontera para entrar en Omán (Madha), y luego vuelves a cruzar otra frontera para entrar otra vez en los Emiratos (Nahwa), en fin, una matrioshka o un huevo frito. Una movida que se remonta a la década de los 30 del siglo pasado y luchas intestinas entre clanes locales que decidieron formar parte de uno u otro país. Más allá de las fronteras teóricas, simplemente dibujaron las fronteras alrededor de las casas y los pozos de agua de cada familia. Y, por cierto, entre Madha y Nahwa la vida es muy tranquila, no hay puestos fronterizos rígidos ni muros, te puedes dar una vuelta por dos países en cuestión de metros.

Por concluir algo que comenté al principio, Omán es el hermano pobre de los países con petróleo, Kuwait, Emiratos, Baréin, Catar…, estos tienen de los mayores niveles de vida del mundo, rentas per cápita que no alcanzamos prácticamente ningún país europeo, pero no es el caso de Omán, que tiene petróleo sí, pero tiene una geografía muy escarpada y extraer el crudo y abrir nuevos pozos es mucho más caro que en sus países de alrededor, eso ha frenado su crecimiento. Su escarpada geografía ha hecho que la inversión pública se destine a nuevas infraestructuras muy costosa más que a la explotación del crudo. Y por último, si buena parte de sus vecinos del golfo tienen una inmensa mayoría de la población que son foráneos sin derechos o subsidios permanente, Omán tiene una población nativa proporcionalmente más grande y activa que la de sus vecinos y el Estado debe sostener a una gran base de ciudadanos nacionales (más de 4,6 millones y apenas 600.000 extranjeros). Mantener el sistema de bienestar, salud y empleos públicos para tantos nacionales con menos ingresos petroleros «estira» mucho más el presupuesto; así que si yo tuviera que elegir me iría a vivir a Nahwa antes que a Madha, jajaja.

En fin, terminemos de curiosidades y vayamos al tomate, el vuelo de una mariposa en un extremo del mundo provoca un tornado al otro lado del mismo, y los intereses creados provocan que a todos nos afecte ese bloque naval y me jode un montón, porque bastantes problemas vamos añadiendo a la mochila. La geopolítica tiene estas cosas y la geografía se utiliza en sentido negativo, el estrecho de Ormuz es un caso paradigmático.

Comentarios