domingo, 7 de agosto de 2011

"LOS CAMIONEROS", UNA SERIE DE OTRA ÉPOCA

Pues hará unos pocos meses que escribía sobre la primera vez que tenía conciencia de haber visto una televisión en color, en un articulillo que creo que a muchos de mis amigos y conocidos les hizo evocar mis mismas sensaciones, porque también ellos vivieron alguna experiencia similar y otras circunstancias un tanto surrealistas.

Y el otro día repasando mi memoria intenté hallar cuál era la serie española de televisión más antigua que yo recordaba haber visto de niño. La respuesta no me fue difícil encontrarla, pues se trataba de rebuscar en las series que uno vio con cinco o seis añillos, que es cuando uno verdaderamente comienza a tener uso de razón. Se trataba de la serie “Los camioneros”, del director Mario Camus.

No me ha sido complicado visionar este verano la mayor parte de los capítulos de esta producción hispana por los cuatro costados. Corta en cuanto al número de los mismos, pues sólo se hicieron trece, y desconozco el porqué de tan exigua cantidad, cuando además en aquella época no había más que una televisión en España (bueno, había dos, pero la UHF estaba poco implantada) y esa serie había tenido una buena acogida, no en vano por aquel entonces los TP de oro eran bastante afamados, más que ahora, y había obtenido uno en 1973.

Aquella serie vio la luz en la pequeña pantalla a finales de 1973, prolongándose hasta febrero de 1974, y tenía el reclamo de un actor, por entonces incipiente, llamado Sancho Gracia que representaba perfectamente al macho español. La serie no se andaba con tapujos y era profundamente machista y con unos estereotipos sociales muy marcados, tanto que hoy nos escocerían los ojos y nos dolerían los oídos de las cosas que se decían.

Básicamente esta producción contaba las vicisitudes del camionero Paco (Sancho Gracia), que siempre se hacía acompañar en el camión por diferentes compañeros, y a los que les acaecían situaciones singulares en el transcurso de sus variados portes.

Las historias y el guión (de Pedro Gil Paradela) eran un pelín endebles, demasiado simples divisando desde la distancia de hace cuarenta años, pero creo que cumplían el trámite de resultar un entretenimiento de la sociedad española de aquella época, pese a que se basara en ciertos roles que hoy no veríamos con buenos ojos.

Paco destilaba virilidad, con gran exhibición de músculo y de sus dotes para buscar y encontrar gresca, no en vano era amante del boxeo, ya que era raro el episodio en el que no había peleas a mamporrazo limpio. Otro de los tópicos que utilizaba Mario Camus era el del camionero ligón y rompecorazones, pues Paco tenía amores en cada bar de carretera (curiosamente siempre atendía una guapa señorita), en cada gasolinera, en cada lugar de destino..., desdeñando y poniendo en solfa, sin ningún tapujo ni ambigüedad, la relación de tirante noviazgo que mantiene con Loli, y que aparece en varios capítulos.

En este contexto tampoco faltaban los comentarios machistas y una transmisión de una realidad social que, por fortuna ha cambiado, pero que daba que pensar que el hombre, pelo en pecho y cigarrillo en boca, era el que trabajaba para el sustento familiar y la mujer se dedicaba en exclusiva a las tareas domésticas y a servir y molestar lo menos posible a su marido.

Esos son los aspectos negativos de la serie que hay que entender en el momento de su emisión y que es lo que más me llama la atención poderosamente hoy. También podemos ensalzar algunos detalles interesantes y que podrían colaborar en la buena fama que tuvo.

El primero de ellos es que era una serie grabada en exteriores, en carreteras, en ciudades, en costas, en lugares pintorescos, a veces recreándose incluso en tomas generales con el camión surcando por aquellas carreteras infernales de los años 70. Esto implicaba que la realización de cada episodio debía suponer un importante desembolso económico para aquella época, no sé si eso fue lo que influyó para que tuviera una corta existencia de sólo trece entregas. En cualquier caso, era una manera muy ilustrativa de visitar España y también Portugal; así, tiene episodios en Santander, Bilbao, Vigo o Almería.

Por otro lado, la música de cabecera y la banda sonora de la serie de Antón García-Abril era muy alegre y pegadiza, francamente chula, y acompañaba de forma acertada los devenires de estos profesionales de la carretera. No sé, pero a mí me suena en algunos pasajes a la banda sonora de una serie algo más moderna en el tiempo, “Verano Azul” de Carmelo Bernaola, ¿casualidad, inspiración o…?

La serie es un auténtico homenaje a los profesionales del camión, imagino que gustaría mucho a estos, porque creo que reflejaba bastante bien las penurias que pasaban en aquella época, con unas carreteras, como he dicho antes, inhumanas y que tenían el peligro en cada curva. De hecho, no recuerdo haber visto ni un solo kilómetro de autovía o autopista en escena alguna. En todo caso, los actores que participaron en la serie y, particularmente Sancho Gracia, seguro que tuvieron que tomar clases de conducción de camiones (salvo que ya tuvieran experiencia previa), porque se les ve muy sueltos y no se percibe que utilicen dobles.

Por último, también llama la atención aspectos que también hoy nos resultan improcedentes, como el beber alcohol para comer, fumar compulsivamente conduciendo, o aparcar el camión en mitad de una carretera nacional sin meterse en el arcén.

Algo sí queda claro tras ver la serie y es que el binomio Mario Camus – Sancho Gracia, les iba a reportar beneficios y fama a los pocos años, pues ambos fueron los artífices, el uno como director y el otro como actor principal, de la archifamosa serie “Curro Jiménez”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esos temblores en los mandos..., ese ruido de tractor...
Hoy día los camiones son pura suavidad, totalmente automáticos, se conducen con sólo un dedo. Las cabinas aclimatadas y asiento amortiguado, con cocina, televisión, internet y por supuesto un teléfono móvil para llamar a quien se necesite. Antes, la vida era otra cosa.

Anónimo dijo...

Creo que la serie refleja la época de entonces, no se puede critircar las formas desde un punto de vista actual y con un enfoque y esteretipos de nuestros tiempos( machismo,fumar, macho español....). Dentro de 30 años nuestros estereotipos de esta época nos pareceran ridículos.
La serie está muy bien y lo bonito de ella es que refleja la España de entonces, con sus carreteras y sus paisajes naturales y no machacados por las autovias. Los pueblos de toda la vida aparecen sin los desarrollos urbanisticos actuales, la gente es natural en la serie y ella es testimonio de como un pais pasa del mundo rural al desarrollismo industrial, fue una verdadera transformacion que es lo que refleja la serie.
Nada mas que veais a Marisa Paredes mas rellenita y joven en uno de los capítulos con respecto a como se la ve ahora.

El Cobretti dijo...

Dices que te llaman la atención aspectos tan improcedentes hoy día como el beber!!!

Pues yo hago saber que eso era realmente necesario, mi padre fue camionero de aquella generación y años de la serie y siempre me ha dicho ya años después viendo como se gasta la cosa en estos tiempos tan modernos que “para comer hay que trabajar y para trabajar hay que comer” y para comer bien hay que repostar bien el “depósito” y más en una profesión de camionero como era aquella. Comiendo un buen copioso plato de comida había que tomarse como mínimo un buen vaso de vino siempre tinto o a lo sumo 2 o una botella entre 2 y el café siempre con copa ya fuera de brandy o agua ardiente o lo que fuera pues eso era lo que había que meterle al cuerpo para hacer kilómetros y kilómetros!!!
También hablas de infernales carreteras de los 70’s!!! Acaso te crees que las nacionales o departamentales de Francia, Italia, Portugal, Suiza… eran mejores en aquellos años?? Nuestras carreteras eran las que eran y de malas no tenían nada, eran simplemente lo que había y eran cosa para entendidos. Antes los camioneros eran de otra pasta para hacer aquel trabajo tan duro y sacrificado con aquellos camiones, lo más adelantado para la época y en aquellas carreteras que era lo que había. Antes para ser camionero había que ser un tío de verdad, de los duros, saber de mecánica… cosa que hoy en día no se puede decir lo mismo. Cogemos a un camionero niñato de los de ahora y en un camión y carreteras de antes NO aguanta ni 300 kilómetros pues queda hecho polvo. Y ahora un dato muy curioso, ahora los camiones son todo sofisticación, potencia, muy confortables, todo automático, vamos que cualquiera puede manejarlos, y con buenas carreteras y autopistas pero si extrapolamos las cifras de accidentes o de profesionales muertos ahora a los tiempos de antes ahora hay mucha más siniestralidad y muerte de camioneros que había antes.
Luego todo esto cuanto menos es bastante curioso y lo resume todo!!
Salu2!!!