sábado, 13 de julio de 2013

"SOY UN ESCRITOR FRUSTRADO", DE JOSÉ ÁNGEL MAÑAS

J es un tipo con razonable éxito, vive de forma acomodada, es profesor universitario, tiene una novia guapa y es un reconocido crítico literario, pero no es capaz de dirigir ese potencial hacia la meta que él se ha marcado: escribir un buen libro. Se pone delante de la máquina de escribir, pero sus buenas ideas se desvanecen como azucarillo en el café y no llega a completar ni una página con un mínimo de calidad. Esa obsesión se ha ubicado en el centro de su existencia, y eso le ha hecho enrarecer su carácter, se pelea constantemente con su novia, es algo viciosillo, se ha enemistado con compañeros de trabajo y sus clases son nefastas, perturbado por el alcohol que se mete entre pecho y espalda antes de entrar al aula.

Ese es el planteamiento que nos hace José Ángel Mañas, escritor de éxito que saboreó las mieles del triunfo literario muy tempranamente (con 23 años) con su ópera prima, una novela muy exitosa y aún hoy muy recordada como fue “Historias del Kronen”, también llevada al cine; una obra que se enmarca en lo que se vino a denominar el neorrealismo de los 90.

Nuestro protagonista sumido en su lucha existencial, sólo divisa como única vía de escape en su vida el realizar una novela acorde con el nivel literario que se le presume, el que se le puede presumir a ese crítico de buen ojo y mejor criterio.

Una alumna, Marian, muy normalita e incluso pava, se dirigirá a J para pedirle que lea una novela que ha escrito y le proporcione su meritada opinión. Tras varios días de apatía accede a echar un vistazo a los papeles que le dejó Marian y su sorpresa será mayúscula, pues se encontrará ante un texto de excelsa calidad, la novela que siempre quiso escribir, pese a los detalles de juventud y bisoñez de su alumna. No tiene mejor idea J que hacer suyo ese texto y darlo a conocer a su entorno y todos comienzan a engancharse al relato y pedirán más y más. J se encerrará en su despacho día tras día para “explotar” su inspiración que es pasar a su máquina de escribir los textos de su alumna.

Pero esta ocurrencia claramente inconsistente a medio plazo requiere que pase a plan, y este necesariamente ha de ser redondo; y ello porque Marian no tardará en reclamar la opinión de su profesor y más tarde o más temprano la devolución de sus papeles. Así que J decide que ese plan se perfecciona con el secuestro de la joven Marian y la degradación física y moral de esta. Mientras la pobre chica muere lentamente en un antro habilitado al efecto para su fin, en proporción inversa J crece personal y socialmente, su novela es un exitazo, las relaciones con su novia van viento en popa, impulsadas por el paraíso que surge del ingenio robado; en el trabajo consigue ser un profesor normal en clase y su explosión literaria contrasta también con el declive de su antagonista Mozart, el prototipo de hombre de éxito, hasta poco antes de la eclosión de J. Es más, en la burbuja caótica y disparatada en la que se sume J, opta por dejar a su novia de la noche a la mañana y por robarle la mujer a Mozart, un amor de juventud nunca correspondido.

Mientras Marian se pudre, J triunfa, pero sus días están contados, porque su editor le obligará a seguir escribiendo más y más, y J revivirá viejos fantasmas y volverá a ser el que fue, un escritor frustrado con muchas ideas pero sin capacidad literaria alguna. Y su plan tendrá una vuelta de tuerca más, al intentar J que su oprimida esclava le escriba otro texto de éxito de acuerdo con su guión. La negativa de la joven alienta el final inevitable de esta historia.

Un detalle significativo de esta novela es que jamás trasciende la temática de la exitosa obra que J usurpa a Marian, ni tampoco la que se propone llevar a cabo J para contentar a su editorial, es más, le prometen de antemano un reconocido premio literario.

Pensaba que esta novela era un ejercicio de relajación de Mañas, tras su aclamada incursión en la esfera literaria, porque es corta y un tanto simple en su argumento, más que simple podríamos decir que es un argumento forzado y difícilmente creíble que, por otro lado, desde la óptica del hecho mismo del secuestro y las subtramas que vertebran este libro, no tiene sustento desde una mínima lógica. Que un profesor universitario, neófito en materia criminal pueda secuestrar a una joven, llevarla a una casa en un paraje teóricamente inhóspito, que mantenga esa situación durante meses y que realice otras intervenciones y andanzas que dejan manifiesta huella delictiva por todos lados, realmente le resta fuerza a la historia.

Pero bueno, en compensación a ese argumento un poco rocambolesco, hay que decir que la novela es entretenida y el tamaño reducido de la novela con apenas doscientas páginas (en la edición que yo he leído) te anima a leerlo con avidez, máxime cuando aun por lo enrevesado de la historia estás esperando a ver qué derroteros toma el cautiverio de Marian.

Por cierto aunque me haya parecido un poco ligera en el argumento, opiniones hay para todos los gustos, la novela llamó la atención de un director de cine y no precisamente español, en concreto el cineasta francés Patrick Bouchitey. La película titulada “Imposture” se rodó en 2005, y los nombres e imagino que toda la trama se “afrancesó”, por ejemplo, nuestro escritor frustrado J, en la película se llama Serge Pommier. En fin, otra película que habrá que apuntar en el listadillo de “pendientes de ver”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buena crítica, apunto para lectura de verano.
Un saludo.