sábado, 28 de marzo de 2015

BLACKMORE'S NIGHT, EL MEJOR POP-ROCK MEDIEVAL DE LA HISTORIA

Depende del tema que escuches por primera vez de este grupo podrás definir sesgadamente el estilo musical que promueve, por eso no te quedes ahí, si te ha gustado al menos una canción de tres o cuatro, lo cual es muy probable, porque son muy buenos, sigue escuchando ya que ampliarás el horizonte de ese estilo musical que, tal vez, has fijado precipitadamente.

Se pueden presentar como una banda de pop-rock medieval (renacentista si se quiere), ahí es nada, pero es mucho más, es folk, es New Age, hasta un poco de heavy..., datos estos que nos ayudarán a entender la proyección de los Blackmore's Night.

Este grupo nace de la comunión de intereses del británico Ritchie Blackmore, exguitarrista y uno de los fundadores de la mítica banda Deep Purple, casi nada al aparato, y la neoyorquina Candice Night, vocalista y multiinstrumentista. Por cierto que el nombre del grupo es un bonito juego de palabras formados por los apellidos de ambos, pareja profesional y también sentimental, pese a que los separan nada menos que veintiséis años. Ambos se conocieron con ocasión de un partido de fútbol en el que jugaban los integrantes de la formación de Deep Purple y un grupo de periodistas, Candice estaba vinculada a una cadena de radio y le pidió un autógrafo al famoso Ritchie e intercambiaron algo más que una firma, así gustos musicales, aficiones... Fue el comienzo de una grandísima amistad, y de hecho, Candice llegó a hacer sus pinitos con Deep Purple.

Ritchie Blackmore llegaría a separarse de su banda matriz y en 1997 emprendería un proyecto diferente con Candice Night, basado en una serie de rasgos que lo hacían y lo siguen haciendo diferente a algo que hubiera en el mercado musical hasta ese instante.

En una entrevista a la bella Candice (fue modelo en su juventud) definió su música de forma inversa, no lo que es y representa Blackmore's Night sino lo que no puede ser en ningún caso, en este sentido, nada de rap, hip-hop o death metal. En realidad, el que busque música melódica, con toques mágicos y místicos, bañada con algo de historia, cuentan muchas historias en sus letras, pues aquí tiene su enganche.

Desde ese ya lejano 1997 esta pareja fijó sus criterios, su estilo y se abonó a una manera distinta de hacer música, diferente no sólo en cuanto al concepto, sino también ineludiblemente en cuanto a las formas. Sus ropas asemejan a las antiguas; sus escenarios no son sólo lo que hay detrás de ellos, sino que acuden a lugares cargados de magia, no llenan grandes estadios, sino castillos, prados al aire libre, muchas veces en el marco de festivales medievales; se valen también de instrumentos antiguos tales como mandolinas, mandolas, zanfoñas, flautas dulces, cornamusas, panderetas, gaitas... Les encanta el directo y la conexión con el público.

Es evidente que no son un grupo de masas, pero tiene un público fidelísimo, especialmente nutrido en Gran Bretaña, en el centro de Europa y un poquito Estados Unidos. Lamentablemente en nuestro país su presencia es prácticamente testimonial, pues acudieron casi al principio de su existencia y hace ya más de quince años que no han vuelto; y eso que en España también tienen su público, limitado pero también escogido, de hecho existe un club de fans que en Facebook cuenta con algo más de mil personas.

El dúo se acompaña por no menos de cinco músicos, que han ido variando a lo largo del tiempo y de las épocas, y que en todo caso, le aportan un grado de actualización que es obligado en este grupo para no quedarse estancados y para ofrecer su esencia sin caer en el aburrimiento, como una manera de estas siempre renovados; por cierto, tan convencidos y ambientados como sus propios creadores, un elenco muy singular.

La fuerza de los Blackmore's Night reside en el binomio música – voz. La música es tan preponderante que muchas de sus composiciones son sin letra, las hay y son arrolladoras. No obstante, cuando esas composiciones llevan letras, letras que por cierto tienen también un matiz histórico y poético a la vez, entonces surge con fuerza la voz sublime de Candice, que ha ido progresando con el tiempo, ella es Blackmore's Night, si ella no estuviera en el futuro, difícilmente este grupo tendría sentido. Es una voz melodiosa, dulce, cálida, encantadora..., aparte de que también se vale de coros femeninos que sustentan sus tonadas.

Este proyecto musical pretende, por otra parte, llevar una vida pareja con lo que trasladan en sus canciones y su entorno, se dedican a obras sociales e intentan llevar una existencia, al menos el matrimonio, lo más normal posible y alejada de los agobios del estrellato.

Hasta dónde va a llegar Blackmore's Night es algo que obviamente dirá el tiempo, desde luego dependerá muy mucho de las fuerzas de Ritchie Night que está a punto de cumplir setenta años. No obstante, parece que ya se está preparando el futuro, al menos el de Candice, que aún está en la flor de la vida y que por cierto que dio a luz hace cuatro años, cuando tenía cuarenta, a una rubicunda niña. Efectivamente, su marido le compuso un disco en 2011, Reflections, con muchos guiños a Blackmore's Night, luego hay cuerda para rato por ahí.

Aquel que piense que es un grupo ñoño y un tanto anticuado, no tiene más que escucharlos, son muy actuales, los sonidos son medievales, pero el ritmo es de ahora, rock, pop y más allá, para bailar, para saltar y disfrutar, tienen un directo muy potente.

Por cierto que hace unas semanas llevaba puesta esta música en el coche y venía conmigo un sobrino veinteañero que puso la antena rápido, y me quiso dar a entender que le molaba mucho lo que escuchaba y se interesó rápidamente por saber quién había detrás de semejante música tan peculiar.

2 comentarios:

Maribel Muñoz Molina dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Los acabo de descubrir por casualidad y he quedado completamente fascinada y enganchada. Son geniales.

Maribel Muñoz Molina dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Los acabo de descubrir por casualidad y he quedado completamente fascinada y enganchada. Son geniales.