sábado, 6 de junio de 2015

EL HOCKEY SOBRE HIELO EN ESPAÑA CRECE (VI)

Cuando hace unas temporadas me dispuse a hacer un hueco para acercar en una única entrada anual lo que había deparado la campaña en el hockey sobre hielo en nuestro país, quería por un lado, subrayar mi afección por los deportes minoritarios y, por otro lado, a tenor del auge que yo aparentemente divisaba en España, titulé esta entrada como «El hockey sobre hielo en España crece».

Aunque bien es cierto que este título se va a quedar para los restos, salvo que yo mismo en sesión asamblearia unipersonal decida otro cariz, también es verdad que habrá temporadas, como la que acaba de concluir, en la que el título no haga verdaderamente honor a la realidad de los hechos, especialmente por lo que respecta a nuestras selecciones, que llevan estancadas unas temporadas y bien pudieran abanderar el verbo «mantener» para significar la tendencia en la que se ha entrado en los últimos años.

Antes de pasar a analizar la temporada de nuestras distintas selecciones nacionales, hay que decir que el curso liguero a nivel de clubes vino con importantes novedades que, a toro pasado, no contribuyeron a mejorar el nivel de nuestro hockey.

Aunque ya se anticipó el año pasado, todos los aficionados a este deporte estuvimos esperando hasta el último momento que no desapareciera uno de los seis proyectos deportivos de la Superliga española masculina, el del Escor BAKH - Hielo Bipolo de Vitoria; y es que habiendo tan poquitos clubes con un cierto nivel, es como si de repente en un deporte importante se esfumaran de un plumazo el 20 % de los equipos. Los vitorianos, un equipo hecho a golpe de talonario, lo cual fue al final su tumba, se habían paseado por la Superliga en las temporadas 2012/2013 y 2013/2014.

No obstante, nuestra Federación Española quiso darle una vuelta de tuerca a las competiciones nacionales, lo poco que hay, y unificar por primera vez en la historia a todos los clubes en un solo formato, con la idea de, por un lado, proporcionar más competición a los grandes y, por otro, elevar el nivel de los pequeños. Lo que en la teoría podría haber sido una buena solución, que yo en mi ignorancia respaldaba, en la realidad fue un intento fallido, porque la diferencia entre grandes y pequeños resultó abismal, con resultados escandalosos, que aparte de las reticencias de buena parte de los mismos (de hecho hubo problemas para empezar la liga en sus fechas, y realmente empezó más tarde) dejaron más efectos negativos que positivos. Para los cinco grandes, más desembolso económico y unos partidos que pasaban por entrenamientos o menos; para los pequeños, también un gasto excesivo, unas conclusiones deportivas que poco mejorarían su nivel y, por ende, unas goleadas contundentes que a los jugadores nada agradarían por poca que sea la repercusión de este deporte. Desconozco si la Federación, a estas alturas, habrá decidido ya volver al formato tradicional en la próxima temporada.

En Europa, tras la desaparición del Hielo Bipolo, el segundo de la liga pasada, C.G. Puigcerdà adquirió el derecho, y no desentonó en el grupo de calificación que se celebró en la capital búlgara, en ella se verían las caras con los campeones de Turquía, Serbia y la propia Bulgaria. Dieron buena cuenta de los dos primeros, perdiendo por la mínima (3-2) contra los locales del CSKA de Sofía, que jugaban en casa y encima contaban con una quincena de jugadores foráneos entre rusos, eslovacos y suecos.

Pese a la primera fase unificada, la fase final en la Superliga sí que fue competida, llegándose en algunas eliminatorias hasta el quinto partido y proclamándose campeón el CH Jaca Jacetania, el club más laureado de nuestro país.

Un soplo de aire fresco supuso, y a mí me llenó más que el triunfo en la liga de los jacetanos, la victoria en la Copa del Rey del FC Barcelona que llevaba dieciocho año sin obtener ese galardón (desde 1997), y logrando este hito nada menos que en el Pabellón de hielo de Jaca, la catedral de este deporte en nuestro país.

Por lo que respecta a las competiciones de selecciones tocaré en primer lugar los Campeonatos mundiales anuales, y dejaré un apartado al final para la Universiada que se disputó a finales de 2014 en nuestro país, en Granada.

La selección absoluta venía este año del ascenso cosechado en la anterior desde la división IIB; y en esta ocasión encuadrado en la IIA debía verse las caras con belgas, islandeses, serbios, australianos y rumanos en el torneo que se celebró en la capital de Islandia. A priori la selección de Rumanía era la más potente. Nuestro conjunto tuvo una competición un tanto errática, empezó ganando a Australia, perdiendo de forma contundente (6-2) contra Bélgica en partido que, por cierto, pude ver en directo por Internet y donde los nuestros no estuvieron a la altura. Posteriormente ganaría en el mejor partido disputado, a los anfitriones, Islandia. Llegaba a la cuarta jornada con posibilidades matemáticas de conseguir el oro y el ascenso, para lo que deberían vencer a los favoritos, Rumanía, pero la sorpresa no saltó y estos nos ganaron por un claro 7 a 1. En la última jornada, tal vez con algo de moral perdida, el equilibrado partido contra Serbia se decidiría tras el tiempo reglamentario en los penaltis. Al final, ni siquiera tocamos metal, quedando en cuarto lugar.

En la próxima temporada el Campeonato se albergará en nuestro país, en Jaca, y será una buena oportunidad para intentar el asalto a una categoría superior, que aunque en teoría no nos corresponde, a buen seguro que nos ayuda a crecer como equipo. En la cita jacetana tendremos a Serbia, Islandia, Bélgica, junto con los holandeses, descendidos de la IB, y que serán los rivales a batir, y chinos, ascendidos de la categoría inferior.

También en esta temporada jugaremos por la clasificación, imposible, para los Juegos Olímpicos de 2018, pero en el primer torneo de calificación, en noviembre, jugaremos en Serbia, contra los locales, más Islandia y China, una buena oportunidad para disputar partidos de nuestro nivel y jugar un torneo más, si conseguimos ser primeros, con rivales más complicados donde ya será mucho más difícil.

Por lo que respecta a la selección sub 20 enclavada en la división IIB, esta temporada ha quedado demostrado que nuestros jóvenes superan las prestaciones de los grandes, pues prácticamente se han enfrentado a las mismas selecciones de nuestro nivel en la absoluta, y se ha estado muy cerca, cerquísima del ascenso. Se celebró en Jaca, y se trituró con victorias holgadas a islandeses, belgas, serbios y australianos. Pero en el último partido se falló ante Croacia, con todo a favor, en partido que también pude seguir por Internet; los nervios atenazaron a nuestros chicos, que en el primer período ya perdían por 3 a 0, y todo fue remar a contracorriente, en el segundo período el marcador no se movió, y sólo en el último período, pero muy al final, se lograrían dos tantos, el segundo a cinco minutos y medio para la conclusión, ya casi sin tiempo para culminar la remontada. Finalmente nos quedamos con una plata que sabe a poco por la forma en que transcurrió la competición.

El próximo año habrá oportunidad de resarcirse, aunque tal vez sea más complicado, ya no jugaremos en casa, será en esta ocasión en Serbia, y allí tendremos como rivales a los anfitriones más Bélgica, Islandia, Rumanía que desciende y que será el coco del torneo, y China, ascendida, y que ha de ser el rival más asequible.

En cuanto a la selección sub 18 es, en mi opinión, la que más nivel ha demostrado este año, acudió a la competición que se disputaba en Serbia para verse las caras con serbios, chinos, australianos, belgas y rumanos. Aun no jugando en casa, disputó todos los encuentros en buena lid, no fueron resultados contundentes, salvo la cita contra Australia, pero batió bien al conjunto local, deshaciéndose también de chinos y belgas. En la última jornada se la jugaba contra Rumanía, y los nuestros pusieron contra las cuerdas a un país con muchísima más tradición en el hockey que el nuestro. Se adelantaron nuestros chavales en el marcador, empatarían en el segundo período los rumanos, y en el tercer período se adelantarían nuestro contendientes hasta dos veces y las mismas veces nuestros jóvenes lograron igualar el choque. En la prórroga un gol de oro echó por tierra nuestras aspiraciones. Este encuentro también lo pude ver por Internet, y fue apasionante, el mejor partido que pude ver esta temporada dentro de nuestras selecciones nacionales. En fin, una buena plata y que habla mucho de los mimbres con los que se tienen que construir nuestros cestos de la sub 20 y absoluta para el año que viene y sucesivos.

La temporada venidera vamos a jugar el Mundial en casa, la sede está aún por decidir, pero en esa cita en la que podemos ser optimistas, tendremos como rivales a Estonia (equipo descendido y al que sí que podemos batir), China, Serbia, Bélgica e Islandia, equipo ascendido.

En lo que respecta a la competición femenina, sí que nos trajo la buena noticia de que la liga nacional se amplió de forma muy importante, casi exponencial; y es que si hace apenas tres o cuatro años, solamente había tres equipos en la competición, el año pasado ya hubo cinco, y ahora tenemos ocho (también se ha unificado), y además con un nivel mucho más equilibrado que en los hombres. De hecho, en dura pugna se imponían en la Liga Nacional las chicas del SAD Majadahonda, ante el ASME Barcelona; las catalanas achucharon y mucho, y a poco que se refuercen un pelín van a ser el contrapunto adecuado en esta competición para la próxima campaña.

Precisamente las madrileñas disputarían esta temporada, como privilegio por su título en el curso liguero previo, una clasificatoria de la Copa de Europa de Campeonas. Acudieron a Letonia y no desentonaron, perdieron los tres encuentros, pero en ningún caso fueron resultados escandalosos, cayendo ante Jordal Oslo por 4-1, únicamente por 2 a 0 ante las anfitrionas del Laima Riga y ante las que se adjudicarían el torneo, las danesas del Herlev Hornets perderían por 10-4. Sinceramente con que se reforzaran nuestros equipos un poco el salto de calidad sería enorme.

En cuanto a la competición a nivel de selecciones, fue algo decepcionante. El impulso a la competición nacional no se traduce en mejores resultados de nuestra selección absoluta, considerando que en los dos primeros años que participó en Mundiales, hace apenas cuatro temporadas, casi estuvo a punto de ascender del tirón. Este año ha sido el que peores resultados se han logrado. Nuestras chicas enclavadas en la División IIB jugarían en casa, en Jaca, y después de un inicio prometedor, fueron desinflándose e incluso cosechando alguna derrota sorprendente. En la inauguración se imponían con un valioso 4 a 1 a Australia, selección que ha estado jugando varias temporadas en categorías superiores; para caer después contra Eslovenia por 3 a 1, ganar en los penaltis a Islandia por 5 a 4, superar a Bélgica por 3 a 0 y en la despedida perderían ante México, algo muy meritorio para las norteamericanas, toda vez que esta era la segunda vez que jugaban un Mundial, el año pasado fue su debut, y de buenas a primeras, en esta se han se colado con una medalla de plata (que bien pudo ser de oro, ya que ganaron a Eslovenia, las favoritas, perdiendo ante rivales más asequibles como Islandia y Australia). Nuestras chicas se tuvieron que conformar con la medalla de bronce.

La cita del año que viene será en la capital turca, y junto con las anfitrionas, recién ascendidas, estará Nueva Zelanda que ha descendido, Australia, Islandia y México. Las neozelandesas serán las rivales a batir, aunque no descarto que México vuelva a confirmar la sorpresa y vapulee a más de una.

También habrá clasificatorias para los Juegos Olímpicos de Pyeongchang, pero el grupo en el que estarán encuadradas nuestras chicas aún no está definido, porque se jugará en agosto de 2016.

Y ahora vamos con la pesadilla de la Universiada de 2015 en Granada, tengo que aclarar que estaba muy ilusionado con que el Mundial IIB sub 20 se celebrara allí como estaba previsto y anunciado por la IIHF, y así podría haberme escapado para ver algún partido de la selección española, pero el desastre morrocotudo de este evento, como venía aventurando años atrás, impidió que se celebrara en alguna de las pistas de hielo que se iban a habilitar.

Pero vayamos por partes, la Universiada ha sido un fracaso organizativo, hasta el punto de que han tenido que suprimirse determinadas disciplinas deportivas, y otras las han tenido que realizar en Eslovaquia, ante la falta de inversiones que requería un evento de este carácter que llevaba muchos años concedido y que, una vez más, los políticos y sus cuitas se han encargado de machacar.

A duras penas se salió del paso de una competición de todo punto deficitaria y con mínima proyección mediática. Es más, si nos centramos en la repercusión que ha tenido en nuestro país yo diría que ha sido de risa, con ninguna retransmisión en directo, con apenas noticias de prensa y una difusión tan escasa que salvo los muy aficionados, prácticamente nadie que sea amante del deporte en nuestro país ha seguido mínimamente esta competición menor (y hablo con el corazón en la mano).

Si a finales de diciembre no había ninguna infraestructura para albergar el Mundial IIB sub 20, precisamente por eso hubo que buscar el relevo de Jaca para este evento. Aprisa y corriendo se fueron generando en mi querida Granada, que no tiene culpa como ciudad ni sus gentes de este desaguisado, para que en febrero se pudieran disputar los diferentes deportes de hielo (hockey, curling, patinaje artístico y patinaje de velocidad en pista corta). Hasta cuatro escenarios se proveyeron en distintos lugares de la ciudad, una pasta, que a tenor de mis informaciones han servido para nada, porque nada se va a quedar de forma permanente.

En el terreno deportivo, hay que decir que la selección universitaria masculina, disputó seis partidos, perdiendo cuatro y venciendo, los choques ganados fueron ante China por 8-0 y 8-2. En el cruce de cuartos se cayó por un apretado 3 a 4 contra Corea del Sur y no se desentonó en las derrotas, 2-5 contra Rep. Checa, 2-5 contra Eslovaquia y 1-5 contra Suecia. Al final quedamos décimos de once escuadras.

En cuanto a nuestro combinado femenino, fueron séptimas de siete equipos y sí que perdieron de forma más holgada ante Japón, China, Kazajistán y Estados Unidos por dos veces.

Lo triste, deplorable e irritante de la Universiada es que ya sabía que no serviría para nada, económicamente, infraestructuralmente y divulgativamente hablando, pero a mí si me hubiera gustado que la capital de la Alhambra hubiera apostado por tener un pabellón de hielo permanente, o al menos operativo en la temporada invernal, unos seis meses al año como ocurre en los palacios de hielo del norte de España (Vitoria, Logroño, Valladolid, San Sebastián, Huarte...).

Por cierto y como se suele decir, «para muestra un botón», el funcionamiento de la Universiada a nivel organizativo ha sido tan pobre que quise mandar a través de la web de la misma, en el formulario habilitado, una pregunta acerca de cuántas de esas infraestructuras que se habían preparado para este evento se quedarían para la ciudad de Granada y los amantes del hielo. La respuesta fue ninguna, o para ser más preciso, todavía la estoy esperando.

Por lo demás, que valga este humilde articulillo para animar a los clubes de hockey sobre hielo en nuestro país, para que perseveren en su empeño, nadando contra viento y marea, con escasez de recursos y teniendo que afrontar gastos que no son moco de pago, tales como desplazamientos, desembolso en materiales (que valen un pico, a más de un directivo se le rompe el alma cuando se rompe un stick, que puede valer una media de 300 euros), fichaje de jugadores y jugadoras que eleven el nivel, arbitrajes, pago de fichas... En fin, esperemos que el año que viene haya algún guiño que nos pueda ratificar el título de esta entrada.

1 comentario:

Francisco Rodriguez, dijo...

Estimado Sr:

Soy aficionado al hockey hielo, natural en Andújar, también viejo jugador de la liga en los años 1976, 77 y 78 en el Club Hielo Sevilla y, navegando por internet, me he topado con sus artículos sobre el hockey hielo en España este año y de años anteriores. Encuentro sus artículos muy interesantes y precisos a cerca de la realidad del hochey hielo en España.

Comparto con usted que el título de las entradas no cuadra bien con la realidad ya que el hockey hielo no crece en España sino que, a duras penas, se mantiene vivo.

Por otro lado, quería indicarle que al final sí ha quedado un legado de la Universiada en forma de una pista de hielo permanente en Granada como podrá observar en el siguiente link: http://granadaicearena.com/

Además, en artículos de años anteriores, se hace eco de hubo una pista de hielo permanente en Sevilla, quería hacerle saber que también existió un Club de Hielo en Sevilla (del que yo formé parte) que compitió oficialmente tanto en hockey como en patinaje artístico. Para su conocimiento le inseto un enlace a un artículo de Wikipedia que cuenta la historia de dicho club:

Wikipedia inglesa: https://en.wikipedia.org/wiki/CH_Sevilla

Wikipedia española: https://es.wikipedia.org/wiki/CH_Sevilla

Muchas gracias por sus interesantes artículos,

Francisco Rodríguez