sábado, 30 de enero de 2016

BLISS, EL MEJOR CHILL OUT DANÉS CON NOMBRE DESAFORTUNADO

¿Puede haber algo peor que el hecho de que seas no muy conocido en el mundillo de la New Age? Pues sí, si ya es raruna la música New Age en un océano de miles de posibilidades de grandes creaciones con un público limitado, aún se le puede dar una vuelta de tuerca más, y es la realidad tangible de que tengas un nombre poco atractivo. Bliss, significa felicidad en un montón de idiomas, con esas cinco letras se dicen muchas cosas en muchas lenguas del planeta y, sobre todo, en las indoeuropeas.

Dicho esto, con una palabra tan sonora no es extraño que se haya utilizado por diversos grupos de música a lo largo de la historia (que se llaman así), hay discos con ese título, películas, calles, plazas. Si yo quisiera montar un grupo de música en España no se me ocurriría llamarlo «Amor» porque buena parte del éxito se lo lleva el nombre, y habría de optar por algo compuesto si puede ser posible (La oreja de Van Gogh, La quinta estación, El sueño de Morfeo, Alaska y los pegamoides, Mago de Oz...). Si tuvieras que hacer música New Age y que no fuera fácil encontrarte y reducirte a ti mismo tu ámbito de actuación, pues tú mismo, ponle Bliss, y la gente de a pie apenas sabrá a qué grupo Bliss te refieres, de los que hay en la actualidad musical.

Este Bliss que yo asaco aquí en esta humilde entradilla es el Bliss de Dinamarca, un grupo relativamente conocido en ese país escandinavo, donde me consta que son muy aficionados a la música ambiental. De hecho, con este grupo creo que hablo por primera vez en este blog de la música chill out, una música ambiente relajante y tranquilizadora, de esas que puedes escuchar en un gimnasio, balneario o pub de playa, seguro que alguna vez hemos experimentado esto.

La música chill out es transparente como pocas, es de esas que cierras los ojos y parece que surge de cada uno de los rincones que hay a tu alrededor, de la naturaleza. Es nada invasiva, es como una respiración, un susurro; y a mí me ocurre que la música no invasiva me invade un montón, es cuando me siento mejor, si estoy bien, es cuando pienso que egoístamente estoy en el centro del universo por un momento.

Pues este grupo danés está plenamente vigente, en la cresta de la ola, desde su nacimiento en 2001 siguen produciendo composiciones que sus adeptos alaban como fanáticos, pues se trata de este formato de músicas que enganchan y varios elementos colaboran en otorgarle ese halo.

Para empezar, parece como si hubiera un signo de distinción en la música chill out y es la «fusión», el hecho en sí de que tengas la sensación de que se mezclan varios estilos y donde necesariamente tiene que aparecer la etiqueta «étnico». Luego para formar un buen grupo de chill out casi estás obligado a que disponga de un cierto mestizaje, y Bliss lo cumple a la perfección.

Ese crisol racial lo representan sus componentes, aunque el grupo está asentado en Dinamarca, también cuenta con músicos de Suecia y Guinea-Bisáu. Así bajo el influjo de Steffen Aaskoven, que es productor y compositor del grupo, tenemos a la cálida y suave voz de Alexandra Hamnede, también actúa como compositor Marc-George Andersen y la voz tribal y envolvente de Salvador «Tchando» Embalo, que igualmente compone algunas creaciones. A veces tienen colaboraciones de otras voces femeninas.

Las voces de Alexandra y Tchando entrelazándose en las melodías es un espectáculo único, es una experiencia vital y renovadora. Sus voces son regalos del cielo que te cautivan y te procuran una sensación de inmensa paz.

La primera vez que escuché a Bliss pensé que estaba escuchando parte de la banda sonora de la película «La lista de Schindler», con ocasión de su elepé de 2003 Quiet letters, pero esa canción introductoria titulada Sleep will come (el sueño vendrá), toda una declaración de intenciones, en cuanto a la calma que impregna sus discos, deja paso a un conjunto de temas exquisitos, con mucha presencia de instrumentos, tocados con delicadeza, y mínimas voces. La música se apoya en sintetizadores fundamentalmente, así como piano, flautas, guitarras y algo de percusión (batería, tambores y maracas).

Las voces pueden tener cierta semejanza a las tribales, la de Tchando, mientras que la camaleónica voz de Alexandra Hamnede discurre entre la voz operística, la de una cantante de rock o un aterciopelado sonido de la naturaleza. He visto opiniones de seguidores de este grupo en referencia a la voz de Alexandra acerca de que nadie en el mundo podrá decir o susurrar con mayor suavidad algunos de los estribillos o frases que se repiten en sus temas.

Apenas una decena de álbumes contemplan a esta banda que no está plegada a la popularidad y a producir a mansalva, sino que procuran trabajar con rigor y pausa sus discos, marcados por el sello de la calidad, de ofrecer un producto que no parezca lo mismo para su audiencia.

Como curiosidad cabe señalar que algunas de sus composiciones han aparecido en la afamada serie de televisión CSI.

En fin, una propuesta musical cautivadora, de esas que a buen seguro que has escuchado alguna vez y no has sabido relacionar. Pero eso es lo que tiene llamarse Bliss y dedicarte a una música con un horizonte de proyección muy limitado. Si el valor de la calidad de la música que este tipo de grupos hacen fuera proporcional a su éxito, serían multimillonarios, pero a día de hoy, siguen siendo muy desconocidos.

1 comentario:

Robert Sepulveda dijo...

Me gusta tu articulo y tienes razon. Bliss, bueno entiendo tu punto de vista acerca del nombre, pero aun asi me gusta. Aunque cuando empeze a buscar su musica tenia que escribir "Bliss Denmark" para ser mas especifico.

Bliss es un grupo con una musica extraordinaria. Yo personalmente pienso que existen millones de personas en el mundo que ni siquiera saben de su musica (por las razones que comentas) y que se estan perdiendo de un deleite para sus oidos.

Tuve la oportunidad de charlar con Steffen Aaskoven y Alexandra y son personas sencillas y tan accesibles que bien pudiesen estar en un nivel mucho mas elevado popularmente, pero no es asi. Cada que tengo la oportunidad comparto su musica y no he recibido mas que comentarios positivos de mis conocidos ( quienes jamas habian escuchado de Bliss) y les encanta.Es musica que transporta tu mente a lugares especiales con los que la relacionas, como puede ser el mar, las montañas, la noche neblinoza...etc.

Yo encontre musica de Bliss por primera vez mientras buscaba musica para relajarme, y "Wish you were here" que creo es la mas popular del grupo, fue la cancion que me engancho y desde ahi comence a indagar mas sobre ellos.

Me fascina la voz de Alexandra y de Tchando, pero me tomo tiempo saber quien era el de esa voz con lenguaje nativo. Fue hasta que contacte a Steffen por facebook y me dijo que era Tchando, pero que ultimamente no tenia comunicacion con el. Ya que una de mis preguntas fue Que dialecto o lenguaje es el que utilizaba en sus canciones, y fue cuando me dijo que es Mandinka o Mandinga. Despues encontre una entrevista con Tchando donde explica que la mayoria de la musica que canta es en Mandinga.

Es muy interesante buscar y descubrir musica de la cual uno no crecio escuchando pero que llegas a enamorarte de ella.

Saludos

Roberto.