domingo, 13 de marzo de 2016

MALUKU SELATAN Y OTROS SELLOS DE PAÍSES ¿INEXISTENTES?

SELLOS DE MALUKU SELATAN
Correría el año 1981 y en Linares se desarrollaba el célebre Torneo Internacional de ajedrez, quedará para el recuerdo aquella edición en la que vino por primera vez a mi ciudad natal el mítico ajedrecista Anatoli Karpov. No puedo olvidar aquel Torneo y aquel Salón de actos de la Casa de la Cultura hoy convertida a la sazón en Biblioteca Municipal, pues allí pasaba muchas tardes viendo ajedrez, esperando el autógrafo de las estrellas y asistiendo al paso de personajes tan relevantes como Fernando Arrabal, un extraordinario aficionado a este llamado deporte mente; no obstante, recuerdo sobremanera aquella exposición filatélica que se montaba en paralelo al Torneo, y que hacía las delicias de los jóvenes como yo que se iniciaban en esta afición (alguna vez lo he comentado y en mi clase del cole, más de la mitad de mis compañeros coleccionaban sellos, hoy no creo que sigamos más de dos).

Por cierto que tampoco puedo olvidar aquella tarde casi al final del Torneo (enero de 1981) cuando mi querido padre vino a recogerme a dicha Casa de la Cultura, pues Adolfo Suárez había dimitido y probablemente pensara que no había nada de que preocuparse pero por si acaso, mejor en casa.

Tan incipiente afición filatélica para un joven imberbe como yo tenía su adecuado contrapunto examinando esas soberbias colecciones que adornaban la planta primera de la Casa de la Cultura. Se respiraba no sólo afición por la filatelia sino participación de coleccionistas y afluencia de propios y extraños, lo de la visita de extraños era especialmente significativo. Por cierto que yo que aspiraba a ser expositor y poder presentar mi propia colección cuando fuera mayor, continúo en esa fase, será porque todavía no soy mayor o porque tampoco he hecho demasiados esfuerzos para ello, probablemente lo segundo.

En esa exposición y en otras que después se sucedieron con este Torneo ajedrecístico yo aprovechaba para aprender de filatelia, conocer formas de coleccionismo y, de paso, y si mi modesto presupuesto me lo permitía, para adquirir algún sello, un sobre con un matasellos chulo...

También había algún que otro material de regalo y casualmente cayó en mis manos un pequeñito manual denominado «Aprenda a coleccionar sellos» y editado en 1979 por la Filatelia Blanco de Madrid, una de las más reconocidas del sector y que aún hoy sigue funcionando. En dicho documento, de treinta páginas, se nos acercaba con bastante pulcritud qué era la filatelia, sus elementos y cómo orientar y hacer avanzar nuestra colección. A mí me sirvió de mucho y, por cierto, sigo contando con el manual, el cual me he permitido escanear y mostrarlo aquí.

La mayoría de los apartados que contiene el librito han ido diluyéndose en mi cerebro, básicamente porque son cuestiones que ya conozco y he ido solapando con mi experiencia en la filatelia; no obstante, el mayor recuerdo que siempre mantengo del mismo es un apartadillo que se sitúa casi al final, en concreto en un capitulo que se denomina Consejos finales, en el que se decía lo siguiente: «Aprenda a distinguir países solventes filatélicamente hablando, de aquellos otros que han mercantilizado los sellos, pues sin apenas densidad de población, emiten una cantidad masiva de sellos para filatelia (…). A título anecdótico, existen sellos de países que no existen como por ejemplo la Republik Maluku Selatan y en cambio circulan entre cierta clase de coleccionistas, pese a que no pueden catalogarse por no existir en ningún catálogo mundial tales sellos y país».

Pues dicho esto, no sé por qué extraña casualidad, apenas estaba recién iniciada mi afición al mundo de la filatelia cuando por arte de birlibirloque (antes con una minúscula cantidad de sellos sabía el origen de cada uno, ahora con los miles que tengo mi memoria no llega a tanto), yo ya contaba con dos sellos de Maluku Selatan, qué curioso.

Lo cierto es que la lectura de esta parte del manual nunca me limitó el seguir coleccionando a mi manera y, por supuesto, jamás me deshice ni de mis dos sellitos de Maluku Selatan, ni de un conjunto de países «inexistentes» que fueron aterrizando paulatinamente en mis álbumes y cajas.

Es más con el tiempo, con la llegada de Internet, la afirmación del escritor del manual, que no era otro que el dueño de Filatelia Blanco, Miguel Ángel Blanco Fernández, tal vez no fuera del todo precisa.

Bien es verdad que en mis colecciones de sellos extranjeros aparecen sellos que son claramente cromos, realizados con el interés mercantilista que afirmaba Miguel Ángel Blanco, son sellos matasellados de una forma mecánica perfecta, es decir, impresos con el matasellos incorporado y sin haber circulado jamás; así muchos países asiáticos, africanos y algunos países de Europa del Este, entre los que destaco los de Hungría o Rumanía de los años 70.

No obstante, por muy falsos que fueran los sellos de Maluku Selatan, yo jamás he vuelto a ver sellos de este país que en teoría no existe, por lo que en sí son ya una rareza que, al menos, a mí me llena de cierto orgullo, y que con las aportaciones que Internet ofrece, tal vez tienen hoy más interés que el que avecinaba Blanco.

Hay que decir que la rareza no estriba en su valor, nimio por otra parte, sino que ya supone una rareza el propio país en sí del que la mayoría de los que leen esto jamás habrán escuchado hablar. Recuerdo no hace mucho que en un programa de estos de subastas que emite el singular canal televisivo Discovery Channel, en el que una tasadora señalaba con acierto que algo no es raro porque exista poco de ello (de hecho, cualquier cosa que yo firmo o tú es única y rara a la vez, porque no existe nada más que esa en exclusiva), sino porque haya personas interesadas en adquirirlo. Es decir, que si nadie o muy pocos se interesan en adquirir (propiamente la oferta y la demanda) no tendrá ningún valor, o exiguo, incluso aunque sea único.

Y Maluku Selatan ¿existe o existió? Pues la verdad es que sí, de ahí lo raro de la situación; y es que extraño país hace referencia a la República de Molucas del Sur, aunque creo que en realidad significa Molucas Libre, que eran un conjunto de islas situadas en el archipiélago indonesio que pertenecían a Holanda y que pasaron a formar parte de Indonesia en 1949. Con el control indonesio, los moluqueños declararon su independencia, pero el gobierno provisional se vería obligado ante la presión militar oficialista, a exiliarse a Holanda y desde allí dirigirían este estado prácticamente ficticio. No se sabe si llegaron a circular estos sellos alguna vez en las Molucas del Sur, o fueron los defensores de la independencia en el exilio los que decidieron sacar estas emisiones como medio de propaganda. Lo cierto es que existen en torno a ciento treinta sellos de este país emitidos entre 1950 y 1954, que no circularían desde tierras asiáticas e hipotetizo que, son conocidos en los países occidentales, porque a buen seguro que acompañaban a cartas emitidas desde Holanda, pero sin valor postal, a modo de viñetas.

De Maluku Selatan se pueden adquirir sellos hoy sin ningún problema, y no hay una demanda masiva, por eso son muy baratos; o sea, el país es raruno y los sellos también, pero no tienes una joya en tus manos.

SELLOS DE NAGALAND
No pocos de estos sellos de países raros o no reconocidos oficialmente tienen como fin la propaganda, para que luego digan que la comunicación postal no tiene importancia, y en este caso, se ve que sí la tiene desde el punto de vista político-estratégico.

No sólo tengo estos sellos de países raros en mi colección, también los tengo de Nagaland, Katanga, Staffa-Scotland, así como de otros países ya desaparecidos como Zaire, Dahomey..., y por supuesto, Yugoslavia o URSS. Por cierto, todos los sellos que aparecen en las fotos adjuntas son de mi colección personal.

Los países, territorios u órganos postales no reconocidos como Nagaland (estado del nordeste de la India), Katanga (provincia sureña de la República Democrática del Congo) o Staffa-Scotland (una de las islas Hébridas) representan todas esas rarezas que enmarcan el mundo de la filatelia, y que los coleccionistas las atesoramos como eso, como curiosidades.

SELLO DE STAFFA-SCOTLAND
Y es que no hemos de olvidar que la filatelia es a la geografía política contemporánea como la numismática lo es a la historia. Con la filatelia se cumple modestamente un fin cultural como es el de conocer países, territorios, su evolución, su nacimiento y también su desaparición.

A propósito, para conocer algo de toda esta amalgama de países y territorios, nuevamente nuestra tabla de salvación esta en Internet, y en concreto en la Wikipedia. Les invito a hacer un apasionante recorrido por los estados desaparecidos, y dentro de esas rarezas tal vez la vuelta de tuerca (sube la nota en el examen final) esté en los estados desaparecidos con reconocimiento limitado, y también para mayor actualidad y tal vez más lío, los estados actualmente existentes con reconocimiento limitado, entre ellos la República Turca del Norte de Chipre, de la que también tengo sellos.

No me gustaría acabar sin hacer una escueta mención a las provincias y colonias que tuvo España. Cabe recordar que el sello postal moderno tiene poco más de un siglo y medio de existencia, y si nos remontamos al siglo XIX es preciso señalar que España contaba entre sus posesiones con territorios de ultramar, donde se emitían sellos, así Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Pero es que en el siglo XX también tuvo colonias en África y, de hecho, tuvieron el estatus de provincias españolas (Sáhara, Ifni y Fernando Poo) hasta mediados de dicho siglo, hasta la pérdida de la última colonia que fue el Sáhara en 1976. Todos estos territorios, no menos de veinte, generaron toda una serie de efectos postales que aún siguen haciendo las delicias de los coleccionistas, y ahí sí que hay rarezas que valen dinero, especialmente las que se emitieron en el siglo XIX; pero de las colonias españolas hay mucho que decir, y eso me da pie para continuar otro día.

2 comentarios:

Ramón dijo...

Buenísimo artículo, Pedro, como todos los que he podido leer hasta ahora. Fantástica web, enhorabuena.
(Te envié un mail hace un par de días, remitente Ramonleon)

Anónimo dijo...

Muchas gracias, muy entretenidos tus comentarios estábamos buscando la dichosa Republica maluku seratan porque tenemos 10 sellos y no sabiamos como catalogarlos y te hemos encontrado...seguiremos leyéndote.