sábado, 13 de mayo de 2017

AGROPOPULAR Y CÉSAR LUMBRERAS, CLÁSICOS RADIOFÓNICOS DEL MUNDO RURAL

Para los que me conocen, saben que me gusta hacer deporte y que trato de correr o salir con la bici casi todos los días, y sobre todo cuando no fallo prácticamente nunca, salvo fenómenos meteorológicos adversos, es los sábados por la mañana y me he acostumbrado desde hace muchos años, para hacerme más entretenida la ruta, a llevar una radio, antes un transistor y ahora un móvil antiguo (al que voy a agotar la batería un año de estos). La radio sintonizada es mi compañera de viaje y suelo tener mis preferencias.

No es Agropopular una de mis preferencias pero, de vez en cuando, la vuelvo a escuchar con regularidad intermitente. Y es que si llevo años, décadas tal vez, haciendo deporte con un ritmo cansino fronterizo con la mediocridad y que obviamente no me elimina la barriguita, aunque espero que al menos no me la aumente, pues tantos son los que con esa discontinua asiduidad he vuelto a escuchar este programa veterano de la radio española dedicado a la agricultura, la pesca, la ganadería y el medio ambiente en general.

César Lumbreras encabezó hace muchos años, hay que remontarse hasta 1984, este proyecto radiofónico que a buen seguro es uno de los programas más longevos de la radio española y, sin lugar a dudas, el líder en su campo por lo específico de los temas que trata.

Resulta poco menos que sorprendente que el sector primario de nuestra economía, el que sustenta el resto de sectores, el origen de nuestros recursos, sin embargo, esté socialmente bastante denostado, es lo que yo percibo. Creo que la sociedad española mantiene aún un velado desapego del mundo rural como sinónimo probablemente de atraso o de incultura. Y, sin embargo, nada más lejos de la realidad, porque el sector agropecuario de nuestro país está cada vez mejor formado y está a la última en cuanto a las técnicas que desarrolla en sus explotaciones. No basta más que ver programas de televisión, el mundo rural es un icono para los magacines, para atestiguar que los agricultores o ganaderos cada vez se expresan mejor, incluso muchos tienen carreras universitarias, están en el mundo y lo que es más importante, contribuyen al avance económico de nuestro país.

Y asombra todo esto, máxime cuando no podemos olvidar que España hace apenas medio siglo era eminentemente rural, el modelo urbanita en España es relativamente reciente. Al campo o al mar le debemos mucho todos, tendríamos que respetarlo más y no ser tan olvidadizos.

Fiel a ese origen rural, César Lumbreras Luengo, este periodista abulense de Adanero, hijo de agricultor y ganadero, dio en la tecla al iniciar ese programa con el empuje, el ansia y las ganas que les proporcionaban sus poco menos de 30 años, como ya he comentado allá por 1984. Y ha tenido obviamente el privilegio, por méritos propios, de perpetuarse después de tres décadas, se va a jubilar en el programa que le dio popularidad y lo suyo es que, cuando lo deje en unos años, alguien de su equipo continúe la labor divulgativa que ha ejercido durante tanto tiempo.

Me consta que muchos agricultores a los que conozco lo siguen con singular pasión cada sábado, porque encuentran el foro que es raro encontrar en este sector pese a este mundo tan global. Necesitan una voz amable que hable de sus asuntos, que explique aspectos poco conocidos, que comente la actualidad de este mundo, y que reivindique los asuntos que más preocupan a este sector y que no son pocos.

César Lumbreras remata su liderazgo radiofónico con una voz muy genuina, un tanto aguda, bastante nasal, que lo hacen inconfundible. Es de esas voces que haces un rápido movimiento en el dial y no tienes que mirarlo, su voz ya te indica que has llegado adonde querías.

Las veces que escucho el programa o son porque, como he reseñado, trato de aterrizar en él de vez en vez sin ninguna razón, o porque ha ocurrido algún acontecimiento en el mundo rural y Lumbreras da cumplida cuenta de lo que se cuece, de manera exhaustiva. Se mueve muy bien en este ámbito, faltaba más, y sus programas están ilustrados con las opiniones de expertos, de los sindicatos y de gente llana que facilita su opinión, pero también con los políticos que toman o han de tomar decisiones relevantes que afectan o pueden afectar al agro.

La reivindicación es su caballo de batalla y, además, siempre lo hace defendiendo a la parte más débil en este sector y que todos sabemos cuál es. Y Lumbreras da estopa de la buena, cuando sabe que hay algún asunto vital y de todo punto injusto. Creo que este es uno de los éxitos de su programa, que los agricultores, ganaderos, pescadores, ven en él una voz pública y cualificada que les ofrece ese altavoz que ellos desde su humildad y su sacrificio no pueden ejercer.

El nombre de Agropopular deviene de la emisora donde se emite. Aunque COPE comenzó a llamarse como tal en 1983, esta siempre ha sido conocida como Radio Popular, consabido por todos que es una radio de la Iglesia Católica. Realmente no sé qué influjo tiene en la actualidad en su dirección ideológica, pero sigue siendo una radio inclinada a la derecha. En este sentido, no tengo argumentos para opinar sobre el perfil ideológico de Lumbreras, por mis esporádicas escuchas, y aunque pueda tener esa deriva impuesta, estoy convencido de que cuando cree llevar razón mete caña a los políticos sean del signo que sea.

Dentro del programa siempre hay aspectos muy curiosos, como que se ofrecen datos de los precios de carnes, legumbres, cereales y hortalizas, conectando con las principales lonjas de nuestro país. Es muy tradicional, dentro del análisis de los mercados, el que Lumbreras denomina el «complejo erótico», esto es, pollo, conejo y huevos. También es reseñable que se hace mención a la meteorología, un tema vital para la gente del campo, y del mismo modo, se ofrece también el pronóstico menos científico de algún cabañuelista.

Del mismo modo, hay siempre algún apartado humorístico con alguna entrevista a modo de broma que trata de acentuar algún problema rural. Y es que Lumbreras trata de hacer un programa entretenido que tiene un poco de todo.

El programa se remata con música que suele ser bastante festiva, popular, de algún grupo regional, incluso con fondo sarcástico. La sintonía de cabecera que es muy conocida, a mí me lo parece, la compuso un tal Manolo Gas con su Tinto Band Bang, un tipo injustamente desconocido en nuestro país y ya fallecido, pues ha compuesto y producido para gente muy importante como Lola Flores, Marisol, Miguel Ríos, Nino Bravo, Jeanette, Isabel Pantoja, Víctor Manuel, Rocío Jurado, etc.

Como curiosidad cabe señalar que esa sintonía fue interpretada en 2016 por la Orquesta Filarmónica de Viena en su tradicional Concierto de Año Nuevo.

A César Lumbreras trataron de extenderle el éxito matutino de los sábados a las tardes de los días laborables en la COPE y me temo que no cuadró, cuando se está tan encasillado, no es por el profesional, sino por la gente, pues no se encaja bien que un profesional con un programa tan exclusivo se abra a otras temáticas. Es como poner a un periodista deportivo para hablar del tiempo o viceversa.

Y termino señalando que uno de esos sábados por la mañana que sintonicé Agropopular y me monté en la bici, coincidía con que se inauguraba la cooperativa del aceite Picualia en mi localidad, en Bailén, y allí estaba en su Salón de Actos César Lumbreras con su equipo, así que me dije, aunque sea una cuestión moral o afectiva, modificaré mi ruta y pasaré por delante de las puertas de la cooperativa mientras se emite desde allí el programa que estoy escuchando, y eso hice.

No hay comentarios: