sábado, 13 de enero de 2018

ELTON JOHN, PASIÓN POR EL FÚTBOL, PASIÓN POR EL WATFORD

El fútbol en Inglaterra más que un deporte es una auténtica religión. Casi desde que tengo uso de razón he visto en la tele series británicas o películas en las que, de vez en cuando, se hace referencia al fútbol, no en vano es allí donde se inventó. Precisamente por ser los inventores, ellos marcan sus tradiciones y hacen las cosas a su manera, podríamos decir que está el fútbol inglés y luego todo lo demás; incluso esa seña de identidad se traspasa a los terrenos de juego, más racial y más de poder a poder que en la mayoría de los países, aunque la llegada de jugadores foráneos ha descafeinado este aspecto.

En Inglaterra se viven los días de partido de forma diferente que en España; tuve la oportunidad de estar una vez en Londres con ocasión de la final de una copa inglesa, y el día de partido no es acudir al campo un rato antes y marcharte a tu casa después, el día de partido es precisamente eso, una jornada completa, se empieza quedando, bebiendo también, cantando y finalmente si tu equipo gana celebrándolo, o celebrándolo menos si pierde. Y para eso no hace falta que sea el final de la copa, es cualquier sábado a las tres de la tarde, día y hora típica de un partido inglés.

Esos ritos son seguidos y aprendidos de generación en generación, enseñados de padres a hijos, para que la tradición no se pierda…, si te gusta el fútbol, claro. Camiseta, bandera no falta y pasión por tus colores, aun cuando el equipo esté en la categoría más baja posible.

Hoy que se habla mucho de la adquisición de equipos por parte de fortunas procedentes de exóticos países donde la práctica del fútbol está todavía por explotar, China o países árabes, me resulta curioso resaltar la historia de un personaje que se hizo con la propiedad de un equipo de fútbol y lo elevó a cotas inimaginables, me estoy refiriendo al cantante Elton John y su idilio con el equipo del Watford.

Desde bien pequeñito Elton John emprendía con su padre (siempre que sus obligaciones profesionales lo permitían, era soldado y piloto) el viaje de unos 22 km. desde su localidad natal Pinner hacia Watford, ambos situados en la periferia del Gran Londres, para ver al Watford FC en el estadio de Vicarage Road, un conjunto que en los años mozos de Elton se debatía entre la 3ª y 4ª división inglesa.

Luego del encumbramiento de Elton John como figura de la música, y no habiendo perdido nunca la estela de ser aficionado del Watford F.C. quiso reverdecer los viejos laureles de este equipo. El club fue fundado en 1881, como todos los británicos tienen más historia que el club más veterano de España (el Recreativo de Huelva que se fundó en 1889), y solo en los años 20 y 30 tuvo una cierta presencia en la 1ª división, siendo considerado el típico conjunto ascensor.

Pues bien, Elton John quiso sacar a su equipo del alma de la mediocridad y situarlo en el mapa futbolístico no solo inglés sino mundial, cuando se comentaba que estaba a punto de desaparecer. En 1976 con el equipo en 4ª división este se convirtió en presidente del club, tenía veintinueve años, con el firme compromiso de hacerlo crecer deportivamente y llevarlo a 1ª, y por lógica todo ello gracias a su inyección de libras esterlinas.

Vicarage Road
El fútbol no suele ser una ciencia exacta, casi ningún deporte lo es, pero con las obvias modificaciones y cambios en los estamentos de su equipo del alma (entrenadores, jugadores o directivos), incluso remodeló el vetusto Vicarage Road, logró que el Watford ascendiera a 1ª en la temporada 1981/82, después de quedar subcampeón de 2ª tras el Luton Town; en apenas siete años se había logrado el objetivo inicial. Pero el empeño de Elton John no quedó ahí, sino que deseaba la consolidación de su equipo en la hoy llamada Premier League, y por qué no, también que su conjunto viajara por Europa.

En esa temporada de recién ascendidos, la 1982/83, el Watford volvería a hacer historia ganando cuatro de sus primeros cinco partidos de liga y situándose líder provisional. Durante esa temporada estuvo en los primeros puestos, luchando contra grandísimos clubes por todos sabidos, y finalmente acabaría logrando el segundo lugar, teniendo en sus filas al anglo-jamaicano Luther Blissett que sería también el máximo goleador de 1ª división en ese curso liguero y que ficharía posteriormente por el AC Milan.

Ese logro les daba el billete de Europa para la siguiente temporada y jugarían la UEFA, perdiendo en tercera ronda ante el Sparta de Praga, con lo que casi se había cerrado el círculo de objetivos.

Pero es que en 1984 jugaron la final de la FA Cup (una especie de Copa de la liga, no es el torneo de copa tal y como lo entendemos, pero con bastante prestigio pues el evento futbolístico más antiguo del mundo) y aunque perdieron ante el Everton, el entusiasmo de Elton John y de sus hinchas, desembocó en que aquel subcampeonato fuera un auténtico triunfo para un equipo que estaba en competiciones regionales hacía apenas una década.

En 1987 vendió el club al empresario Jack Petchey, una vez que saneó el club y lo puso en órbita; desde ese momento, Elton John fue nombrado Presidente honorario del club. En 1997 recompró el club cuando estaba en la UVI y cinco años después lo soltó. No obstante, en 2007 ante una nueva amenaza de quiebra, programó un concierto en Vicarage Road y todos sus beneficios fueron donados al club.

El Watford FC tuvo continuados ascensos a 1ª y descensos a 2ª, pero desde que lo cogió Elton John pasó de ser un equipo anónimo a ser un equipo sumamente conocido a escala mundial. El genial cantante se deja caer siempre que puede por Vicarage Road, donde existe una grada que recibe en su honor el nombre de «The Sir Elton John Stand», y los aficionados lo reciben con júbilo.

Elton John, nacido Reginald Kenneth White, siempre ha tenido una especial devoción por el fútbol, no solo miró a su Watford del alma, también emprendió otros proyectos balompédicos; en la década de los 70, donde impulsó el fútbol en los Estados Unidos, presidiendo Los Ángeles Aztecs.

Sin duda, estamos ante un atípico personaje, Elton no acudió al fútbol para buscar un lucro indirecto, para dar fama a sus empresas, para abrir nuevos horizontes geográficos..., como se presume que hoy ocurre con tantos y tantos empresarios de países exóticos con no se sabe bien qué aviesos intereses. Este personaje público tampoco quería una notoriedad que de sobra ya tenía en los escenarios, acudió al fútbol por una razón bien sencilla, por la pasión que le ha tenido siempre al club de sus colores, al equipo de su infancia y donde forjó su mentalidad futbolera.

El Watford FC, de la localidad que lleva su nombre, con algo más de 100.000 habitantes, o sea, como Jaén capital, ya nunca será un conjunto del montón, hoy, en la temporada 2017/18 está en la Premier League en mitad de la tabla, y aunque pueda haber temporadas en que pueda descender, ya se ha convertido en un clásico, en un histórico de la mano de su Elton John.

Porque desde aquel momento en que Elton puso sus ojos y su dinero en él, los avispas, la armada amarilla o los chicos dorados, ya siempre tendrán un lugar en el particular Olimpo del deporte rey. Sí ya sé que yo no debería hablar de fútbol, porque ya se habla demasiado en los medios de comunicación, pero hoy me ha dado por ahí. Pero es que el fútbol de hoy no me gusta, me gusta el de antes, y mucho.

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