domingo, 5 de mayo de 2019

"UNA LAGARTIJA CON PIEL DE MUJER", DE LUCIO FULCI

Que nadie piense que el título de la película que hoy traigo a colación tiene un matiz machista, o sí, también es verdad que es una producción ciertamente veterana y el titulito se las trae, aunque no puede determinarse que intente denigrar a la mujer, o sí.

Mira que se ha hablado mucho acerca de títulos de películas que, una vez traducidos al español, son completamente desafortunados; pero no es el caso de esta, que es una traducción literal (Una lucertola con la pelle di donna), y como tal el título sí que puede ser desafortunado por aquel que lo parió, imagino que el director, que entiendo que quería impactar con dicho título, largo y polémico, para llamar la atención de inicio, y provocar al espectador.

Pero es que puestos a pensar, lo de la lagartija no es afortunado, no porque intente agraviar a la mujer, sino porque probablemente la alusión a esa mujer lagartija, más bien sería una lagarta, eso sería más exacto, con las connotaciones que presuponemos. He visto algunas variantes de la traducción, quizá para Iberoamérica, donde se tradujo lo de la lagartija por reptil, y ahí sí que me parecería más congruente.

Bueno, he empezado un poco por el final, o por el principio, y el caso es que ya llevaba tiempo teniendo ganas de hacer una reseña de esta película, porque tiene unos aspectos muy interesantes que la hicieron relevante en su época, se produjo en 1971, y que hoy no pasaría de ser calificada como de serie B y flojita; aunque con los años casi se ha convertido en una peli de culto.

Vayamos por partes, fue una coproducción italiana, francesa y española, pero ¿pudo proyectarse en las salas de cine españolas?, lo dudo, y es que estamos ante una película arriesgada para su tiempo, con desnudos, algo de sexo (muy velado, hoy sería nada, hace medio siglo mucho), guiños a las drogas, al desenfreno y a la psicodelia, infidelidades y lesbianismo.

Por si fuera poco, en un alarde de innovación, esnobismo o qué se yo, en la película se habla italiano, pero sus exteriores están grabados en Londres, con la apariencia total de que la película es británica, muy curioso ¿verdad?

Entiendo que con todas estas premisas ya valdría mínimamente con que tuviera un argumento medio qué, y eso es lo que tiene, un argumento que hoy haría aguas, pero que se salva con la imagen, con acción trepidante y..., esto sí que es machista, con mujeres espectaculares.

También tiene algo de arriesgada la propuesta de su director Lucio Fulci con la grabación y postproducción, y es que hace un alarde de variación constante del sistema de colocación de sus cámaras; es en cierta manera una locura que hoy no se entendería, pero en aquel momento sospecho que era una herramienta más para captar la atención del espectador, para seguir entreteniendo con ese condimento, por si la peli pierde momentáneamente intensidad, que hay episodios en que efectivamente ocurre. Esto es, hay escenas generales, primeros planos, cámaras que persiguen atropelladamente a los protagonistas..., en definitiva, un todo cien camarográfico.

La película se enmarca en un género que a finales de los 60 y principios de los 70 gozaba de cierta efervescencia en Europa, el thriller psicológico; en Italia se aficionaron bastante al género, y crearon una especie de subtipo denominado giallo, que no era más que una serie de películas de cierta tensión psicológica, de suspense controlado, con una escenografía y ambientación puramente latinas.

En un edificio lujoso de Londres muere una chica joven y espectacular, de una cuchillada en mitad del pecho, en realidad, es un abrecartas (¿vale decir muere de una abrecartada?); no obstante, una vecina suya vive atrapada en un sueño y ese sueño en el que ella mata a esa chica se convierte en una obsesión. Y ahí interviene la policía y se suceden tramas y subtramas, que no es que sean geniales, pero la película se va sosteniendo, sin ser brillante, al menos es entretenida.

El guion hace aguas, es evidente, pero aunque tiene muchas fugas, al menos está estructurado y tiene una presentación, un nudo y un desenlace perfectamente entendibles. Las interpretaciones son bastante convincentes y la fotografía muy bien lograda, y es que se percibe que había un presupuesto desahogado.

Como la película tiene muchos detallitos, se pueden revelar varias curiosidades; en los episodios en que la protagonista, la actriz brasileña Florinda Bolkan, tiene sus episodios catárticos, estos son traídos con unos efectos especiales muy interesantes y bastante bien conseguidos para la época. Por otro lado, Lucio Fulci hace un guiño evidente al cine de tensión del gran maestro Alfred Hitchcock y hay una escena es la que es fácil e inevitable recordar la película de «Los pájaros».

Pues nada, una película de culto hoy, movidita en su momento, y hoy tristemente olvidada, como tantas otras. Y lo siento, esto es machismo o micromachismo, pero la vecinita asesinada es la actriz sueca Anita Strindberg, espectacular se queda corto, es muy sorprendente, y me reservo hacer más comentarios.

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