viernes, 25 de mayo de 2012

SOBRE LAS FARMACIAS Y SUS PRIVILEGIOS HEREDITARIOS

¡Ay, farmacias, farmacias! Que conste que no hago este articulillo aprovechando la coyuntura crítica para despotricar en contra del sistema farmacéutico en nuestro país; el que me conoce sabe que llevo años siendo censor de la élite familiar y gremial de las farmacias en España, que ya antes me chirriaba y hoy también. Y sí, esto puede molestar, especialmente al que se siente señalado, y parto de la base, que tiene delito, que en mi familia hay gente que trabaja en boticas, mi suegro lo hizo durante muchos años, y ahora mi cuñada, pero no es óbice si soy honesto conmigo mismo.

Y todo parte de este sistema de concesiones que cubre las demandas de la población de sobra, y que genera a un porcentaje amplísimo de las farmacias españolas unos más que suculentos beneficios. Cuando digo suculentos, me estoy refiriendo a que los farmacéuticos son toda una casta social que, en muchos casos, son auténticos ricos, porque esas farmacias no dan para vivir, dan para enriquecerse.

El sistema, entiendo, trata de ser garantista en el sentido de que requiere que la administración de fármacos y medicamentos, dada su extremada delicadeza, sea administrado por personal titulado. Pero, veamos, cuándo se requiere del papel cualificado de un farmacéutico, pues prácticamente nunca, ¿en un 1% de las ocasiones?, no sé quizá sea demasiado generoso.

Por tanto, en el 99% de las oportunidades, el empleado de turno únicamente tiene que ver la receta, expender y cobrar. Es decir, que en esa mayoría de las ocasiones, una farmacia no deja de ser una tienda de medicamentos, como lo puede ser una tienda de ropa o de alimentación, póngame un kilo de tomates, me llevo esa blusa tan mona, dame una caja de Gelocatil.

De hecho, las farmacias son un sector de empleo seguro en nuestro país, y los farmacéuticos viven fantásticamente teniendo una nómina importante de trabajadores que realmente ejercen el papel de defender sus boticas, y lo hacen con las mismas estrategias de una tienda de ultramarinos, o sea, ser simpáticos, de buen trato y presencia, con cierta familiaridad, porque no están buscando ni más ni menos que la fidelidad de su clientela.

Es más, el farmacéutico es que muchas veces ni está, porque cuando se va de vacaciones no hay nadie que lo sustituya, y guardias no hacen realmente ninguna, esas se las hacen sus abnegados empleados.

Los sueldos de esos curritos son bajos, por la parte que yo conozco, por muchas noches que hagan de guardia y muchos horarios ampliados, así que el farmacéutico vive como Dios, su principal cometido es administrar contablemente la empresa, ni hace pedidos ni nada, porque esto está muy bien organizado y lo hacen sus trabajadores.

Pero entonces, ¿hacen algo los licenciados en farmacia? Pues algunas veces, me han comentado, que se requiere su papel técnico para hacer alguna fórmula magistral o para asesorar sobre la administración de un medicamento concreto lo que podría salvar vidas, más allá de lo que el facultativo de turno haya significado. Vale, lo doy por bueno, pero eso ocurre en muy pocas circunstancias, probablemente algunos farmacéuticos ni se acuerden de cuándo actuaron en este sentido.

Mientras tanto, mientras mantenemos una clase social alta, muchos licenciados en farmacia se las ven y se las desean para conseguir una concesión de farmacia en un lugar inhóspito, pero incluso con esas trabas y a base de hipotecarse por muchos años les da para vivir.

El sentido de esta entradilla no es otro que el de solicitar humilde y calladamente que se liberalicen las concesiones de farmacias en España, para que en medio de este caos económico no haya un sector que salga beneficiado (el asunto de que no les paguen las Comunidades es otro cantar, pero por regla general suelen tener anchas espaldas). Y, sobre todo, que no se mantenga ni un minuto más con el beneplácito del Estado este privilegio hereditario, casi aristocrático, que corresponde a los hijos de los farmacéuticos, que sólo con hacer la carrera tienen la vida más que resuelta sin apenas dar palo al agua.

Me apena el montón de farmacéuticos desempleados, seguro que podrían ser buenos profesionales, pero que por no haber nacido en una familia adinerada, deben prostituir su título y dedicarse a otros asuntos para los que seguro que no tienen tanta vocación.

Por lo menos pediría que los ratios actuales se ampliaran. Hace unos cuantos años un alcalde de un pueblo cercano al mío de apenas quinientos habitantes abogaba por la liberalización basándose en que él en un pueblito así ganaba 7.500.000 ptas. de beneficios limpios al año, imagínense lo que se puede ganar en una gran ciudad en pleno centro.

Para muestra un botón, porque hace un par de semanas estuve en Granada (di buena cuenta en el blog) y en la calle San Jerónimo cohabitan dos farmacias una enfrente de la otra, apenas las separan veinte metros (en la foto se puede apreciar). Según me contaban hace años, su existencia de esa forma nacía de una interpretación legal por la que una farmacia no puede estar a tantos metros de otra, pero una los contaba de este a oeste y la otra al contrario, en fin, todo un ejercicio de imaginación. Lo gracioso y obvio es que ambas viven muy bien, lo cual es indicativo de que el parque de farmacias en España no está ni mucho menos saturado, y huelga decir que los farmacéuticos querrán que permanezca tal estatus por los siglos de los siglos.

He tenido la fortuna de visitar otros países y en los más avanzados, en esos en los que nos tendríamos que fijar para lo bueno, las farmacias o apotecas están en los supermercados o centros comerciales de forma natural, administradas por personal especializado pero sin separarlas de lo que es la expendeduría de cualquier otro producto de uso cotidiano.

sábado, 19 de mayo de 2012

VUELVO A GRANADA, UNA VEZ MÁS

A veces la vida tiene estas casualidades, que vaya a Granada hace dos viernes, que voy muy poco y me gusta a rabiar, y que allí te llame por teléfono un antiguo compañero de piso de estudiantes y amigo a la postre, Fernando Lozano, eso podría entrar dentro de lo normal. Y que luego vuelvas a casa y te encuentres con que en el Facebook (genial invento diabólico) te ha localizado Jesús Fernández, también antiguo compañero de batallas estudiantiles granadinas y recuperado amigo después de más de veinte años (y parece que fue ayer), pues a uno le genera una sonrisa por estos devenires del azar.

Y es que ese viernes después de unas incursiones médicas de poca monta a primera hora de la mañana, mi mujer y yo nos reservamos para dar una vuelta turístico – cultural – gastronómica por la ciudad de la Alhambra. Periplo, que no lo puedo excusar y me pasa siempre que vuelvo a Granada, fue una manera de recordar mis años mozos en dicha ciudad que me acogió con calidez. Fueron años esforzados y centrados en el objetivo de vida marcado pero hubo momentos, por supuestísimo, para impregnarse de su belleza, de su fiesta, de sus gentes...

Además uno se siente, con cierto orgullo, cualificado para dar muchas vueltas por Granada sin ir necesariamente a lo típico o a lo más turístico. Esta ciudad esconde tantos rincones que da para muchas visitas y todas con valor añadido. Yo le propuse a mi mujer un itinerario improvisado que, en unas pocas horas, condensó partes muy castizas de Graná, como gusta de llamar a sus habitantes.

Para empezar he de decir que si el tráfico está medianamente controlado, el aparcamiento a salvo de los parking públicos donde hay que retratarse muy bien, es toda una odisea y, por si fuera poco, en determinadas circunstancias, como la mía, se revelan poco prácticas las zonas azules pues tienen limitado el estacionamiento y yo necesitaba más tiempo que el permitido, toda una mañana y parte de la tarde.

Empezamos desde Camino de Ronda, arteria principal de la primera gran expansión urbanística de Granada que, por supuesto, hoy ha quedado engullida por muchas más expansiones; en cualquier caso, un eje neurálgico de la vida estudiantil de los 80 y los 90, aunque sé que ahora se han disgregado mucho las zonas con presencia de estudiantes.

Subimos por Recogidas para ir entrando en el calor del bullicio granadino que lo tenía y mucho, a primera vista parece que no se ve como en otros sitios los devastadores efectos de esta crisis. La idea era acercarse a esas calles comerciales y típicas como Fuentezuelas o Alhóndiga, haciendo una incursión por las numerosas plazas que jalonan esas callejuelas que se desgajan del entorno catedralicio y me quedo con la Plaza de los Lobos, siempre serena y viva, alegre y recogida a la vez.

Y no pude evitarlo, me llegué por la Facultad de Derecho en la que forjé mi porvenir, y tuve la sensación de sentirme extraño después de tantos años, pero sus suelos, sus patios, sus aulas permanecen inalterables, ahora llenas con otros jóvenes que viven con ilusión en busca de un futuro mejor.

Continuamos nuestro recorrido por la calle de San Jerónimo, una calle que me trae buenos recuerdos, sobre todo porque tenía un bar que ponía unas tapas caseras magníficas y esta vez no lo encontré, estaba convertido en otro establecimiento. Pero también porque es una calle singular como pocas en la que hay dos farmacias casi una enfrente de la otra, apenas las separan veinte metros (esto me dará pie en algún momento a tratar en este blog la problemática de las farmacias en nuestro país). Y también, es una calle en un entorno muy bonito, aledaño al Mercado de San Agustín, y con toda una serie de puestos al aire libre que se ponen en varias calles de alrededor.

Hicimos parada temprana en Plaza Bibarrambla para avituallarnos debidamente bajo la fórmula española más típica para un viernes de asueto a mediodía, es decir, caña con tapa, y allí pudimos ver la original y variopinta fauna de extranjeros salpicada por los típicos especímenes granadinos.

Había que seguir un poco más porque tenía intención de que el cañeo tuviera tintes más señeros, fuera de lo turístico que es la zona que acabábamos de transitar. Sí, porque si hay una zona más poética y evocadora en Granada esa es el Barrio del Realejo, esencia de esa ciudad, caminito de los enamorados, es decir, ir a esta ciudad con tu novia o mujer y no pasear por el Realejo cogidos de la mano es casi un sacrilegio.

Realejo que, por cierto, todavía me atrapó más cuando hice la mili en mi época en la BRIMZ Guzmán el Bueno nº 2, pero conocida popularmente por Capitanía, entre la vecindad y entre los foráneos de varias generaciones que hemos vivido y bebido provisionalmente entre sus muros. Me hice una foto que ilustra este parrafillo, porque aunque la mili que tuve fue tranquila, aquí en Capitanía me chupé muchas guardias y algunas imaginarias. Era bastante inexplicable, pero los mandos por entonces ejercían de zoquetes, y es que la mayoría de la gente era de Granada y tenía pase de pernocta, a veces, los fines de semana, sólo dormíamos un par de personas en la compañía, y tenían que movilizarse a cuatro personas mínimo para las estúpidas imaginarias, con lo que algunos locales tenían que dejar la cama de su casa para acostarse en el cuartel (porque realmente imaginarias despierto allí se hicieron pocas en el tiempo que yo estuve ya que ningún mando controlaba esto). Igualmente digo de las guardias que hacíamos con fusiles con los cargadores precintadísimos y en las que teníamos que estar a la intemperie para no vigilar nada, porque si venía alguien de la ETA, y había riesgo entonces, poca defensa podía hacer yo con un arma inutilizada; de hecho, solía llevarme un libro para estudiar o los cascos para escuchar la radio. Y digo que ahí está la foto, porque todos entendíamos, todos menos los mandos, que al diablo con las guardias cuando lo que había que hacer era cerrar todo el recinto a cal y canto, y poner unas buenas cámara, controladas cómodamente por un operario bien calentito en su cabina.

Bueno, me he enrollado con esto, pero ya se sabe la de historias que cualquiera que ha ido a la mili tiene que contar. En fin, que la calle Pavaneras es entrañable como pocas y que el destino final era llegar al Campo del Príncipe, a las faldas de la Alhambra y del imponente Alhambra Palace, santo y seña del espíritu granadino, entre lo romántico y lo hippy, sobria y elegante, lugar para escribir una novela, para besar a la novia y a la mujer, para dormir una siesta (que lo hice a pesar del bullicio de una urbe media a las cuatro de la tarde, algo impensable en una ciudad de provincias como la mía).

Y al final, vuelta a la realidad. Granada no ha perdido su esencia, sigue siendo encantadora y coqueta. En el debe, pues sinceramente demasiados pedigüeños, gente de mala pinta, limpiabotas cansinos, gitanillas que te asedian para leerte la mano, colgados que te piden un cigarro..., y nula presencia policial, no digo que no existan pero son muy pesados y agobiantes, y a mí en cierto modo, me da igual, pero no creo que eso sea una buena imagen para los turistas que los vi muy celosos con sus pertenencias, y con razón.

sábado, 12 de mayo de 2012

TUS ALEGRÍAS SON MIS DESVELOS. CARTA ABIERTA AL INSENSATO DE LOS COHETES Y DEMÁS

Querido amigo (esto no es sexista porque tengo bastante claro que el destinatario de esta carta abierta es un hombre y raramente una mujer):

A ti que te alegras tanto por los éxitos de tu club de fútbol, porque es muy grato que sea la romería de tu virgen favorita, o porque ha hecho la primera comunión tu niña, y que lo celebras tirando cohetes a horas intempestivas para que todo el mundo se entere; que sepas que ojalá te dé un terrible dolor de barriga y tengas que ir al baño tres días seguidos hasta que te salgan rozaduras en el trasero.

La repetición de esto es tal que uno no ya sabe a cuento de qué se tiran semejantes salvas, que el ciudadano de a pie no tiene otra opción que preguntar a su congénere, “pero hoy, ¿qué se celebra?”

Y no digo amigo, que no tires los cohetitos, digo que si acaso no has pensado que a las ocho de la mañana puedes despertar a algún niño pequeño o desvelar a esos honrados trabajadores que han estado currando toda la noche y están en la fase REM de su sueño, o simplemente que ese día en concreto me da la real gana de levantarme cuando me plazca sin intromisiones externas. Por si no te has dado cuenta, esto es habitual en el pueblo en el que resido, Bailén.

Lo mismo digo para esos cohetes que tiras de forma insensata y poco sesuda a las 15.30 h. de la tarde, que en España ya se sabe, a esa hora se echa la siesta y no se puede ir a ningún sitio, salvo al Mercadona y a los chinos, que esos no cierran. Te diría que ha habido veces que si hubiera tenido un bomba de mano en la ídem, te la hubiera metido por... tú ya sabes, para que la próxima vez te lo pienses mejor; pero te diría eso aunque debo conformarme con mi malestar, básicamente porque a mi familia le tengo dicho que a esas horas vespertinas uno no está para nadie, y alguna vez mi madre y más recientemente mi esposa han roto en alguna ocasión el divino tesoro de la cabezadilla post opípara manduca. Y para no dar puntada sin hilo, que sepas que me acordé de ti bastante el pasado sábado 5 de mayo de 2012 en Begíjar.

Pero por si fuera poco, amigo, no te conformas con los explosivos de andar por casa, sino que también me amenazas con tu tamborcito. Y es que, querido indorme, todos los años tienes que despertarme un día laborable a eso de las 3.30 o 4 de la madrugada porque a ti se te figura que es muy gracioso que como te vas a la Romería de la Virgen de la Cabeza, no tienes mejor idea que ir tocando el tambor por las calles de Bailén para demostrar a los demás tu alegría, que no para compartirla, porque a mis vecinos maldita le hace la gracia de que tengas a bien obsequiarnos con los compases de tus redobles para fastidiarnos momentáneamente a algunos, o para desvelar definitivamente a otros, lo que debiera ser una plácida noche.

Para más inri, no te has parado a pensar que aparte de los que estamos sanos y podemos digerir la gracieta, hay personas mayores, enfermos, bebés..., que cuando se despiertan en mitad de la noche ya no vuelven a conciliar el sueño. Y yo, por mi parte, tengo un perro que se altera y se asusta cuando oye el tamborcito o cuando lanzan un cohete, y me despierta a mí, si es que no estaba despierto ya gracias a tan estúpido acto de alegría compartida.

Tampoco me puedo olvidar de tus andanzas a partir de las 12 de la noche, cuando mucha gente lleva algunas horas durmiendo ya, a lo mejor tus hijos, y tú sigues con los petardos y las pitorradas con tu coche porque tu equipo ha ganado la Copa de Nosequé.

O cómo te sentaría que un día me pusiera a tocarte una serenata a las tantas de la noche porque yo quiero personalmente compartir contigo que se celebra el 20º Aniversario del nacimiento del hijo de una prima hermana mía de Burgos que apenas veo, o que mi equipo de bolos ha ganado el torneo gordaco del barrio, o qué se yo, que hace cuatrocientos días que se murió mi vecino El Piyayo, al que tampoco conocía demasiado, pero me acuerdo mucho de él, porque me regalaba tomates en verano. Estaría bien que te tirara unos petardos en la puerta de tu casa, o que te tocara el tambor, o que me pusiera a darte de una sinfonía con el claxon de mi vetusto utilitario.

También me gustaría que alguna vez las fuerzas del orden, ordenaran esto y le dieran una cierta racionalidad a estas algaradas a destiempo, que no digo yo que no se celebren, pero el sentido común del que últimamente estamos escasos, obliga a pensar que hay determinadas horas a las que no se debe hacer esto, simplemente porque MOLESTA.

domingo, 6 de mayo de 2012

EL HOCKEY SOBRE HIELO EN ESPAÑA CRECE (III)

Ya me voy acostumbrando año tras año, y esto tiene visos de ser una norma, de dedicar una entradilla en cada temporada al apasionante deporte del hockey sobre hielo y su implantación y desarrollo en España. ¿Por qué? Pues porque yo lo valgo, o simplemente porque es un deporte que me encanta, pese a que ni sepa patinar ni me haya metido en una pista de hielo en mi vida; pero es un deporte que, como pocos en este país, con pocos medios y practicantes, está logrando buenos resultados y vamos al alza.

Para nuestras selecciones masculinas (senior, sub 20 y sub 18), el titular podría ser perfectamente “Estonia frenó el ímpetu de España”. Ello ocurrió en la categoría absoluta y sub 18, porque España llegó a la última jornada en cada Campeonato del Mundo con posibilidades de ascenso si conseguía ganar en el tiempo reglamentario en ambos torneos (si se gana en los 60 minutos que dura un partido se consiguen tres puntos, y si se gana en la prórroga dos para el ganador y uno para el perdedor), pero los estonios nos han tomado la medida esta temporada y nos superaron por poco, pero nos superaron.

Vayamos por partes, para empezar he de decir que este año la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo, la IIHF, ha procedido a modificar, con acierto, la sistemática de competiciones y divisiones existentes que podrían hacer algo confuso el funcionamiento de los ascensos y descensos. Así es, ocurre en tantos y tantos deportes donde no existe una nomenclatura única ni mucho menos clara, donde se tiende a hablar de División de Honor, Top Division, Liga ACB, Liga LEB, Liga ASOBAL, y luego toda una serie de divisiones, que si 1ª A, 2ª B, Liga de Plata, División de Honor B..., me pregunto por qué no se hace todo más claro, o sea, 1ª División, 2ª División, 3ª División y así sucesivamente, o es que parece que no es políticamente correcto decir que un equipo está en 8ª División, no, es más bonito decir Regional Preferente.

Pues bien, aunque no ha hecho un gran arreglo del modelo que yo digo, la IIHF ha dado cierta racionalidad a sus diferentes divisiones. Hasta el pasado año teníamos la Top Division e inmediatamente en el escalafón inferior la División I, con el grupo A y el grupo B, ambos eran iguales, es decir, el ganador de cada grupo ascendía a la Top Division, y el farolillo rojo en cada grupo descendía a la División II; y esta División a su vez tenía dos grupos del mismo nivel. Pero este año la racionalidad estriba en que cada división y cada grupo se establecen por ranking, de tal modo, que tras la Top División, donde hay dieciséis equipos, viene la División I, Grupo A con seis selecciones (que es la auténtica 2ª División) con dos ascensos y un descenso, después está la División I Grupo B (3ª División), y luego División II, Grupo A, donde esta España, por tanto, en la 4ª División, y así sucesivamente. De tal modo, que ya hay un claro escalafón entre divisiones y que uno asciende o desciende a una división que tiene un nivel ligeramente superior o inferior.

Dicho esto, España ha estado este año en categoría senior masculina en la División II, Grupo A, y en la misma División en categoría sub 20. Estando un escalón por debajo en sub 18, pues estamos en División II, Grupo B (quinta categoría). Y en mujeres, la pasada temporada fue la de su debut internacional y este año hemos repetido, en la última categoría, la División II, Grupo B.

En categoría senior masculina, las noticias que llegan los últimos años son buenas, porque hay un notable crecimiento de nuestro deporte y de su selección. En el Mundial de la División II, Grupo A que se celebraba este año en Islandia, acudíamos al último día con todas las opciones de ser medalla de oro, y lo que es más importante de consumar el ascenso a la categoría superior. En los días previos habíamos dejado por el camino a Croacia, Serbia, Nueva Zelanda y a la anfitriona Islandia, pero en el partido decisivo sucumbíamos ante Estonia (una nación con notable influencia de un país con mucha tradición en este deporte como Finlandia) por 5 – 3; aunque cabe destacar que en ese partido y el resto de citas de este torneo, los jugadores españoles más jóvenes, apenas con veinte años asumieron un papel de liderazgo que augura un futuro prometedor para nuestra selección absoluta.

Quizás el mayor hito de nuestras selecciones es mantener a la selección sub 20 en la División II, Grupo A, porque aunque es la cuarta categoría, al igual que en senior, aquí la Top Division tiene sólo diez equipos, es bastante más delgada que en la categoría absoluta y, por tanto, la categoría en la que estamos con estos jóvenes, representa a los equipos teóricamente situados entre los puestos 23ª al 28ª (en senior estaríamos situados del 29º al 34º). Y aquí se nota que los rivales son de mucha más enjundia y que el objetivo fundamental de nuestro conjunto era mantener la categoría, algo que consiguió casi de inicio, pues en la jornada inicial se superaba a Holanda (país con mucha mayor historia en el hockey que el nuestro), por un más que contundente 5 – 0; y en la siguiente jornada se superaba Corea del Sur por 4 – 3 (valga el dato de que la selección absoluta de Corea del Sur militará el año que viene en la segunda categoría del hockey sobre hielo). Así que el objetivo se había cumplido y sólo quedaba seguir aprendiendo ante rivales mucho más fuertes, se perdía dignamente con la anfitriona Ucrania por 4 - 0, ante Lituania por 8 – 4 y ante Hungría por 7 – 1.

En categoría sub 18 estamos un escalón por debajo que estas dos categorías anteriores (aunque en realidad la categoría División II, Grupo B, es casi como la que estamos en senior, porque aquí ocurre igual que en sub 20, la Top División es más ligera y en esta estamos en los puestos 29º a 34º), y aquí sí teníamos claras opciones de ascenso, comenzamos muy bien y nos fuimos desinflando, aunque si vencíamos en el último partido en el tiempo reglamentario conseguíamos la medalla de oro y la ansiada promoción. Batíamos a China, Serbia y Australia, para perder contra Islandia, y después en el último encuentro ante Estonia por 5 – 2, aunque buena parte del choque fuimos por delante.

En categoría femenina donde la promoción de este deporte no se extiende en nuestro orbe de la misma manera que en hombres, hay por tanto menos países que concurren en senior. Así que estamos en la última categoría, la División II, Grupo B, y por ranking sería el grupo en el que se sitúan las selecciones de la 27ª a la 32ª plaza. En esta segunda participación internacional nos pasó como la anterior temporada del debut, caímos por muy poco ante Polonia, y el resto lo pasamos con nota sobresaliente. En esta oportunidad la cita era en Corea del Sur, y el partido inicial fue justo ante las polacas, con las que perdíamos por 4 – 3, aquí también fuimos por delante en el marcador durante largo tiempo en esta contienda. Así que las posibilidades de ascenso se esfumaron, salvo que Polonia fallara mucho y no falló. A continuación destrozábamos a Sudáfrica, a Corea del Sur en su propia casa, a Bélgica y a Islandia. Les preveo un gran futuro a nuestras féminas y estoy convencido de que el año que viene, a la tercera va la vencida, darán un estirón y se subirán a la categoría superior.

Por cierto, que aunque la información sobre categorías o divisiones pueda resultar un poco liosa, he de decir que dando un repaso a la página web de la Federación Internacional, la www.iihf.com, a uno se le aclaran bastante las ideas. Es una página sencillamente perfecta, con información clara (está en inglés), muy intuitiva, viene la información histórica en el apartado de Campeonatos (Championships), y lo que es más relevante, en cualquier torneo oficial de cualquier categoría hay transmisiones on line de los partidos, sólo de datos. Pero puedes saber en cualquier momento cómo van los partidos de nuestras selecciones, y así lo he hecho este año.

Por lo demás, haciendo un repaso por lo que ha dado de sí la temporada en nuestro país, la manija la ha tomado como ocurrió la temporada pasada el CH Jaca, llevándose el doblete, Liga y Copa. Sigue habiendo seis equipos en la Senior Top 6, y me da la impresión de que el nivel año tras año se va superando, y lo que es más importante, la distancia entre escuadras se va reduciendo. La grata sorpresa de este año es que el club vitoriano del Escor BAKH (reformulación del antiguo CH Gastéiz), vuelve por sus fueros y está reverdeciendo viejos laureles, y le auguro una importante ascensión en las próximas temporadas.

La división inmediatamente inferior y única, la 1ª División/sub 20, ha tenido la particularidad de incluir a equipos de categorías inferiores y eso da más juego y obviamente más partidos. Así, ha tenido cinco competidores, CH Boadilla que se ha impuesto con relativa comodidad, CH Majadahonda B, Milenio Logroño, CH Valdemoro y CH Granada.

Y bueno, ojalá que este movimiento de promoción del hockey sobre hielo en España, lento pero seguro, permita que la Top 6 se incremente, por la mayor calidad de los equipos de abajo. Por el momento, aparte de las canteras de los diversos equipos del extrarradio de Madrid, Jaca, Puigcerdá, Barcelona, Vitoria, San Sebastián, hay que unir al conjunto navarro del Artic Huarte que ya empieza a hacer sus pinitos.

Mis vecinos granadinos siguen haciendo encaje de bolillos para entrenar, lo hace en línea (sin hielo), creo que entrenan alguna vez en Benalmádena (una pista de hielo permanente pero sin las medidas homologadas para jugar partidos oficiales), y los partidos como local los juegan en Majadahonda.

El conjunto granadino he deducido que se compone de estudiantes y otras personas que viven en Granada y que tienen experiencia en este deporte, hay un par de chicas y varios apellidos de ascendencia escandinava y del Este de Europa. Por el momento, como digo, deberán seguir haciendo estos periplos semanales hasta tanto la pista o pistas de hielo para la Universiada 2015 no estén disponibles. Y por lo que he podido leer va para largo, porque este proyecto deportivo llega en el peor momento por la crisis económica de las instituciones, y hasta he llegado a ver alguna propuesta de que este deporte se traslade a Benalmádena (¿aun cuando no cumple con las dimensiones?). En fin, faltan tres años para este evento y hay poco movimiento, en realidad ninguno.

Tal vez la noticia más relevante en el aspecto individual para nuestro deporte es que el joven portero de la selección española, el aragonés Ander Alcaine, fichó para esta temporada por el conjunto francés que milita en su Superliga (Ligue Magnus), Les Diables Rouges de Briançon. Ha tenido el gran honor de ser nombrado Jugador Revelación de esta competición, y con su equipo ha logrado esta temporada el título de Copa.

Para terminar con un guiño al recuerdo, es bien sabido que el coste de construcción y de mantenimiento de una pista de hielo es muy elevado para un país con un clima tan benigno como el nuestro, de hecho, muchas pistas de hielo en España, yo diría que la mayoría sólo se abren temporalmente, de octubre hasta mayo; pero hubo más pistas en España en el pasado, la de Bilbao situada en el Casco Viejo, tuvo un club que con diversas denominaciones llegó a ser el dominador de las competiciones nacionales en la década de los 70. Tal pista de hielo no se pudo mantener por sus costes y se cerró y con ello este señero club y todo su trabajo y experiencia, a mediados de los 80.

Y precisamente buscando datos acerca de este club, me sorprendí al ver que la Final de la Copa del Rey de 1976, se había celebrado ¡en Sevilla! Claro, yo no tenía conocimiento de que en la capital hispalense hubiera pista de hielo alguna, así que me puse a indagar y no me fue difícil dar con la solución a tal enigma. Corría el año 1976 cuando se creó en Sevilla (Ctra. de Utrera dirección Montequinto) el centro comercial y de ocio Hielotrón. Una fastuosa y vanguardista obra del arquitecto vallisoletano José Miguel de Prada Poole, experto en construcciones neumáticas, que en su novedoso diseño no muy costoso, su estructura de cúpulas se formaba al inflarse todo un entramado de lonas. Tardó en levantarse tres semanas y aunque en los años que funcionó, 1976 a 1978, fue todo un éxito en Sevilla y generaba un ingresos más que sustanciosos, poco tardó en desinflarse el proyecto y la estructura, y los que pudieron hicieron su agosto, cual típico pelotazo. Entre que a finales de febrero de 1978 un vendaval se llevaba parte de la estructura, el desinterés de los gestores del proyecto y, en parte, porque los desaprensivos camparon a sus anchas y fueron destrozando poco a poco las lonas; hoy en día apenas quedan vestigios de aquella infraestructura; en fin, al estilo de lo que se hace en este país, para que se vea que esto no es de ahora, sino de siempre, que gastamos el dinero (público) y que a los tres días no sirve para nada.